martes, 11 de febrero de 2014

LA QUE SE NOS AVECINA

Auguro negros nubarrones sobre el mundo de los toros y la tauromaquia, siempre y cuando lo permitamos, claro está. Se nos avecinan tiempos difíciles mientras sigamos haciendo todos el Don Tancredo, viendo en nuestra cómoda butaca de aficionado, entendido o profesional como se nos ataca constantemente, desde colectivos, instituciones, asalariados o como ayer desde una de las series televisivas con más audiencia de la parrilla.

Yo personalmente no estaba viendo dicha serie pero alertado por algún tweett que informaba de algo sospechoso, cambié por unos instantes de canal, pudiendo comprobar cómo, desde la ficción que suponen los personajes y los diálogos, se llamaba ASESINOS al colectivo de toreros, literal.

Soy consciente de que la serie es ficción, pero repasando el perfil de su directora Laura Caballero, te puedes dar cuenta que lo que en la serie es ficción, en su pensamiento es realidad, que ella piensa todo lo que se dice en pantalla y mucho más. Repito que yo soy consciente de que lo que se ve a través del receptor no es realidad, que son unos personajes y que los toreros no son ningunos asesinos, pero ¿Cómo se lo explicas a la cantidad de niños y niñas que ven dicha serie? ¿Y a todos los que sin estar en contra de los toros ni son aficionados, ni entendidos, ni profesionales? Difícilmente si no hacemos nada.

¿Y qué hacemos se preguntarán? Para empezar, los toreros, todos ellos deberían hacer público un comunicado, ¡TO-DOS!, pero en especial los de más poder mediático, José Tomás, Juli, Morante, Manzanares, Perera, Talavante,  todos ellos tienen gabinete de prensa y en algún caso hasta han firmado por una cadena de la competencia para que gestionen su imagen, y si están hartos, con razón, de que la empresa de Sevilla les maltrate y por ello han pedido su cese para volver a torear en el Coso del Baratillo, con más motivo deberían hacerlo en este caso. ¡UN COMUNICADO YA! Los aficionados también deberíamos reaccionar, juntos tenemos fuerza, aunque no lo creamos. En toda España hay miles de Clubs Taurinos y Peñas en las que se aglutina una masa social muy importante de la que exceptuando la ILP, no hemos sabido nunca sacar partido. Bastaría con que cada asociación enviase a la cadena, Tele5 Mediaset España y a sus anunciantes, una carta presentado sus quejas, créanme que serían muchas las cartas que recibirían. La Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (FEAFES), ya lo ha hecho, denunciando las alusiones y escenificaciones estereotipadas que, a su juicio, se hacen en la serie en torno a personas con problemas de salud mental.Y como no, la prensa taurina especializada, se debería hacer eco de lo ocurrido y denunciarlo en sus espacios.

Hay que hacer algo, porque la cosa es grave y los ataques que sufrimos cada vez son más organizados, no podemos seguir haciendo quiebros para dejarlos pasar pensando que la tauromaquia se defiende por sí sola. Yo no me siento un ASESINO, ni un MALTRATADOR DE ANIMALES,  ni un INCULTO, ni un SALVAJE, solo soy un ser humano al que le apasiona el mundo de los toros y que lo defiende porque en él no veo más que valores positivos que me han hecho mejor persona si cabe y no me siento ni mejor ni peor que otra gente a la que no le guste lo mismo que yo, los respeto sin más, pero no consiento que nadie me menosprecie ni me insulte. ni que lo haga hacia una de las cosas que más amo en el mundo, los toros.
De nosotros depende, o seguimos de brazos cruzados sin hacer nada por nuestra pasión o nos pasarán por encima mientras les miramos su torso desnudo manchado con pintura roja mientras nos llaman ASESINOS.

SI QUIERES EXPRESAR TUS "SUGERENCIAS" PUEDES DIRIGIRTE A LA CADENA QUE EMITE LA SERIE EN EL SIGUIENTE ENLACE; https://seguro.telecinco.es/contacta.html YO YA LO HE HECHO.¡¡¡¡


sábado, 4 de enero de 2014

LA OTRA MEJILLA



No tengo muy claro si en los mandamientos de la fe cristiana el poner la otra mejilla es un deber, una obligación o simplemente una opción recomendable.

El pasado martes 31 de diciembre de 2013 nos comíamos las uvas con la imagen de la cara de Zabala de la Serna, titular de la crítica taurina en el diario el Mundo, magullada debido a una presunta agresión del banderillero Fernando Galindo, todo Diós en las redes sociales se posicionó a favor del periodista, solidarizándose con su persona y denunciando los hechos acaecidos, pero al año siguiente nos encontramos con la otra mejilla, la del presunto agresor con una cremallera de puntos a lo Maki Navaja que llegaba desde el párpado inferior hasta el labio superior atravesando en diagonal el pómulo, vamos que a  puntos ganaba Galindo, pero a los puntos Zabala. Parece ser que el tema ya está en los juzgados y que el uno dio y el otro respondió o viceversa. No se si poner la otra mejilla hubiese sido lo más correcto, sobre todo vista la cara de Galindo, yo por lo menos no hubiese optado por dicha opción, ni por la otra, vamos. Lo más seguro es que hubiese salido por partas buscando la querencia.

Morante, Juli, Manzanares, Perera y Talavante, parece ser que este 2014 han decidido también no volver a poner la otra mejilla en el abono de Sevilla y digo volver, porque al contrario que en el  caso Zabala-Galindo, éstos la han estado poniendo año si, año también y comiéndose las, también presuntas, porque aquí nadie denuncia claramente nada, bofetadas y hostiones de la empresa Pagés, empresa que regenta el coso propiedad de los Maestrantes sevillanos. A mí me consta, y a los hechos me remito, que los señoritos Valencia-Canorea, son unos pésimos empresarios y que han estado maltratando a estos cinco toreros, y a  otros muchos más, durante años y años, años en los que a ellos no les ha importado demasiado dicho maltrato, porque entre otras cosas se lo seguían llevando crudito. A mí personalmente me parece bien que los cinco se hayan plantado ante las continuas vejaciones, más creo yo en forma de trato personal que otra cosa, y que hayan decidido plantarse ante la propiedad, aunque me hubiese gustado que lo explicasen mejor de lo que lo han hecho, creo que tienen motivos para su boicot, en realidad los mismos que hace 10 años,  más vale tarde que nunca, pero lo que no me parece tan bien es que hayan puesto a los arrendatarios como trofeo de presa a lograr a modo de “o ellos o nosotros”, creo sinceramente que los toreros no deben ser los que decidan si unos empresarios son dignos o no de manejar los designios de una plaza como la de Sevilla aunque si que le exijan sus condiciones y que sin esas condiciones no estarían dispuestos a pisar el albero de la Maestranza, pero eso de  “mientras que los empresarios sean los actuales”  me crea alguna duda de que el interés de los diestros no sobrepase el meramente profesional y quieran dar paso a alguna empresa o particular afín cuyo desembarco en la Real Maestranza de Caballería podría hacer que los cimientos empresariales de la tauromaquia actual temblasen. De momento ANOET, como no podía ser de otra manera se ha posicionado a favor de los empresarios sevillanos. Del lado de los toreros apenas se han oído voces, ni a favor ni en contra, y la afición se divide entre los que pasan del tema, los que creen que los matadores se han molestado porque se les ha tocado el bolsillo, los que aseguran que alguna de las dos partes se echará atrás de un momento a otro y los que como yo pensamos que hay un torero, José Tomás, que hace tiempo les dijo cual era el camino a seguir y al que dejaron solo y abandonado en todos los frentes que ahora quieren afrontar en grupo.
 Al final el tiempo y la justicia, no se cual tardará más, pondrán las mejillas de cada uno en su sitio,  aunque yo cada vez tengo más claro que las de algunos deberian ser intocables.


martes, 31 de diciembre de 2013

YO, AUSTROHÚNGARO


Esto, lo pensaba hace pocos días, cuando vi el spot publicitario de una marca de embutidos que cada navidad intenta sacudirnos el corazón y tocarnos la fibra sensible a la vez que expone su muestrario de fuets, longanizas y demás artículos de “culto”.

En esta campaña 2013 la actriz tragi-cómica Chus Lampreabe nos sumerge en una especie de mercadillo de oportunidades que te da la bienvenida a lo Mr Marchall con un letrero luminoso colgado de balcón a balcón con la siguiente leyenda: HAZTE EXTRANJERO. Cada puestecillo a modo de stand representa a un país, obviamente foráneo, que extiende a diestro y siniestro certificados de nacionalidad a algunos de nuestros mejores y peores cómicos (políticos, yernos, infantas y corruptos en general no incluidos.)
Confieso que en algún momento puntual del reclamo publicitario, mis ojos se empezaron a rasgar y un molesto nudo ballestrinque se amarró en mi pescuezo haciendo harto dificultoso el tránsito salivar. Por suerte coincidió que en ese preciso instante no había nadie en el salón de casa, a éste hecho puntual ayudó bastante la circunstancia de que yo viva solo y no abra la puerta a ningún bicho viviente, exceptuando negras con puntillo, porque donde esté una negra con puntillo, que se quite un silencio de corchea. El caso es que me repuse con gallardía de mi puntual flaqueza transitoria y terminé tarareando la musiquilla de fondo elegida para ambientar la recreación, una versión cañí del “My Way” que interpretó con éxito Frank Sinattra pero cuya letra había sido escrita por Paul Anka. El mensaje final:  

“UNO PUEDE IRSE, PERO NO HACERSE” 
QUE NADA NI NADIE NOS QUITE NUESTRA MANERA DE DISFRUTAR DE LA VIDA... 

te deja engullido en el sofá con el pecho henchido cual legionario jurando bandera en el tercio Gran Capitán o cual parado de larga duración recibiendo una oferta de trabajo como doblador de películas de cine mudo en los Estudios Cinematográficos de la Ciudad de la Luz. Yo, como soy más de interiorizar, una vez superada la flaqueza inicial, más por pillarme desprevenido que por otra cosa, me puse a cavilar sobre cual sería, a estas alturas, o bajuras de mi vida, el país del que yo me haría, o al que me iría y en el que nada ni nadie me quitase mi manera de disfrutar de la vida. He de  reconocer, si han aguantado hasta aquí se habrán dado cuenta, que yo soy un hombre de mundo, no del de Pedro Jota aunque también, pero yo me refiero al mundo real, al de la calle, la universidad de la vida, que es lo que suelen decir los que no han pisado la otra, como es mi caso y que me quedan pocos lugares por conocer, es por eso mi hablilidad para no perderme allá donde vaya.

Empezaré diciendo que yo nací en Logroño y logroñés soy, he sido y seré, en su día me agarré a la bandera de mi región y a la de mi equipo como el bebé que duerme plácidamente cada noche con su sabanita preferida y no la suelta hasta ser poseído por Morfeo, yo me embutía en mi estandarte y lo defendía por los estadios de Iberia hasta que veía volar hacia mí persona un puño o un puntapié, momento en el cual soltaba  el insignificante trozo de tela y ponía en funcionamiento mi aparato motor, que siempre me ha dado grandes resultados para poner tierra de por medio. Pasada la fiebre regionalista, que no independentista, decidí abrir fronteras y me hice de Gibraltar, como los monos, para llamar la atención de una chica a la que yo ponía ojitos pero que no me hacía ni puto caso. De sobra cabe explicar que el plan de hacerme Yanito fracasó estrepitosamente y la susodicha acabó casada con un contrabandista venido a menos que acabó aprobando unas oposiciones para Funcionario de Aduanas y destinado en la Lïnea de la Concepción. 

Olvidado el desaire y superada la vergüenza inicial opté por hacerme oriundo, que era una fórmula que utilizaban los jugadores de fútbol sudamericanos para poder fichar por equipos españoles y no ocupar plaza de extranjero. El problema era que yo en realidad no ocupaba plaza de extranjero, a no ser que cruzara el charco, así que emulando a un hermano de mi abuelo que lo mandaron a la Argentina para que no siguiera haciendo de Don Tancredo en las plazas de toros, me hice italo-argentino. Cambié mi apellido por el de Olivetti, como las máquinas de escribir y así aunque oriundo a la inversa, siempre mantendría mi pasado Hispano. Volví a fracasar en mi aventura ya que el único club que se interesó por mí fue el Deportivo Alcanadre Club de Fútbol que en el mercado invernal quería reforzar su plantilla de cara a ser uno de los grandes de la ribera. Problemas con el transfer frustraron mi debut con el equipo de mi pueblo materno y quién sabe si también mi fulgurante futuro balompédico. 

Tras mi fiasco como oriundo invertido, no me quedó más remedio que ser español durante un largo y duro periodo de mi vida, largo y duro no por ser español, que nunca he tenido reparos en serlo ni padecerlo, sino porque durante ese tiempo tuve que realizar el servicio militar obligatorio, me mandaron a Melilla, pero como desde el primer momento te dejan muy clarito lo que eres y de dónde eres, pues no me pude hacer ni siquiera marroquí, no por falta de ganas, sino por peligro de consejo de guerra por deserción, traición y todos los cargos imputables acabados en ón. 

Todo pasa y todo llega..  Acabado mi deber con la patria, y convertido por el Ejército Español en un hombre de provecho, opté por dejarme el pelo largo, comprarme un abrigo tres cuartos de fieltro beige, y hacerme poeta, que es algo así como no ser de ningún sitio y de todos a la vez y dispuse que mi patria serían los oscuros bulevares, los melancólicos andenes y las bucólicas auroras boreales. Viajé de pueblo en pueblo en busca de la musa que inspirase mis poemas. No pasó mucho tiempo hasta que di con ella, y nunca mejor dicho, fue en la estación de Cendrejas del Padrastro (Guadalajara)  mientras yo esperaba al Talgo 911 procedente de Zamora con destino Albacete que llegaba con 49 minutos y 33 segundos de retraso, aproximadamente. Allí estaba ella, menuda y enjuta como una boina capada, con su melena de espigas de trigo agitada al viento y su mirada perdida en el horizonte esperando sabe Diós qué. Me acerqué silencioso por su espalda, deslicé mis frágiles manos por sus hombros y comencé a susurrar en su oído unos versos improvisados para la ocasión,  pero la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida y si naciste pa martillo,  del cielo te caen los clavos. Mi recién estrenada musa, debido casi seguro al sobresalto provocado por mi inesperada y alevosa aparición por la retaguardia,  no tuvo mejor idea que salir corriendo despavorida hacia el otro lado de las vías, momento este que coincidió con la llegada del fatídico Talgo 911 procedente de Zamora con destino a Albacete, a la estación de Cendrejas del Padrastro, 10 minutos y 26 segundos antes de lo previsto, retraso incluído,  llevándose por delante a mi futura fuente de inspiración y quién sabe si también algo más. Como no llegué a saber su nombre, la llamé Eleonora, que suena a nombre de mujer de poeta desconsolado, lloré amargamente su ausencia y le dediqué mis últimos ripios en  una antología titulada “Suicidio por amor en Cendrejas del Padrastro”, que nunca llegué a publicar
.
Viendo que la vida de poeta no acarreaba más que desgracias y desamores, pensé que lo mejor sería buscarme un trabajo honrado y un domicilio fijo pero antes de eso, cambié radicalmente de nacionalidad y me hice escandinavo, Sueco, más concretamente y no me arrepiento de ello, fueron los diez años más felices de mi vida, desde que me hice el sueco, todo lo que pasaba a mi alrededor no me influía lo más mínimo, ni la subida del ipc, ni el aumento del paro, ni los expedientes de regulación,  ni la orden de desahucio, nada oiga, que pasaba de todo vamos, que con presentar las credenciales de mi nacionalidad y  silbar cualquier melodía de ascensor mirando hacia otro lado, asunto resuelto. Pero como todo lo bueno acaba tarde o temprano, un día a las 6:00 a.m. o sea, temprano pero mucho, llamó a mi puerta un señor muy bien vestido, con su sombrero de copa y todo y un maletín en su mano izquierda, no le faltaba detalle al tío,  tan bien vestido iba, que en un principio creí que venía a recoger un premio Nobel, o a decirme que la próxima semana hablaría del gobierno, pero no, se aprovechó el sinvergüenza debido a mi estado de somnolencia solo llevaba un ojo abierto y lleno de legañas, para abrumarme con no se qué asunto de unas facturas y unas letras sin pagar y la promesa de que no dejaría de seguirme hasta que no diese por satisfechas dichas deudas contraídas por mi persona. Yo al principio no le di mayor importancia y con mucho orgullo hacia el pueblo que me vio hacerme, me ídem el sueco, pero el inquebrantable hombrecillo se convirtió en mi sombra literal hasta tal punto que esa Noche Buena yo cené en su casa con su mujer, sus repelentes cinco hijas y una suegra de Cercedilla adoptada y la Noche Vieja ellos vinieron a la mía,  nos deseamos lo mejor para el año venidero, nos abrazamos y brindamos con champán, bueno él no porque estaba de servicio. Mi plan para deshacerme del pelmazo recaudador era aguantar hasta carnavales y apuntarlo en el concurso de disfraces de la Asociación de Deudores Anónimos, a ver si así le conseguía dar esquinazo durante el desfile y largarme a otro país donde estuviese prohibido que alguien te siguiese por la calle y se inmiscuyese en tu intimidad como por ejemplo los Estados Unidos o similares,  pero como el elemento no tragó con lo del concurso, cambié de plan y decidí casarme con su hija mayor, de nombre Vicenta, le juré mi amor eterno, un día que su padre pestañeó dos veces seguidas, mantuvimos un noviazgo de a tres durante varios meses y nos casamos un 13 de septiembre, día de San Ligorio Ermitaño y Mártir, en la iglesia de los Santísimos Redimidos del Pecado. Di el sí quiero, besé a la novia, el señor cura nos declaró marido y mujer y salimos de la iglesia escoltados por el padre de la criatura entre vivas los novios y un puñado de arroz que tiró un tío rico de Vicenta que había llegado de Torredembarra. El padre, como no podía ser de otra manera, iba el más elegante de la ceremonia, maletín en mano izquierda incluido. Esa misma tarde salimos los tres de luna de miel camino de Zaragoza, nuestra primera noche como matrimonio la pasamos en una pensión situada en la calle de La Virgen número 3. Al padre, le tuvimos que amenazar con no ponerle su nombre al futuro vástago  y heredero que naciese fruto del amor conyugal si esa noche no la pasaba lejos del lecho amatorio. Aceptó, con cierta reticencia, eso sí,  y esa noche durmió en una habitación contigua a la nuestra. Una vez a solas me acerqué a Vicenta, la agarré por la cintura y la besé con pasión, como había visto en las películas de amor, ella se dejó hacer pudorosa pero entregada, nuestros cuerpos se restregaban y la temperatura corporal iba cogiendo cotas insospechadas. Le desabroché el vestido que calló como cae el telón al acabar la función, ella se cubrió con las manos. Apaga la luz, me ordenó. Está bien le dije, túmbate en la cama y cierra los ojos, ella obedeció, se tendió sobre el catre, cerró los ojos... y ya no me volvió a ver más en su vida. Apagué la luz salí de la habitación como alma que lleva el diablo y escapé bajando las escaleras de cuatro en tres antes de que la repelente niña diese aviso a mi sombra, que si bien es verdad que al principio se me hizo algo extraño cohabitar sin su presencia a mi lado, al poco tiempo me acostumbre de nuevo a vivir conmigo mismo y ya nunca volví a abrir la puerta de casa, ni siquiera cuando llaman ofreciendo grandes descuentos por cambiar de compañía eléctrica, bueno como ya he dicho antes con las negras con puntillo siempre hago una excepción.
A partir de ese momento mi vida transcurrió por múltiples y dispares caminos, me hice Niño de San Ildefonso, me echaron un día que se me olvidó afeitarme por la mañana tras una noche de farra. Semáforo en la Diagonal de Barcelona, me cambiaron por un paso de cebra. Lucero del Alba, caí en desuso.  Almanaque de pared, duré un año y pusieron en mi lugar a uno nuevo. Toro de Osborne en el Ampurdán, motivos obvios. Graffitero en el Sáhara, lo dejé por incomprendido... Un montón de historias absurdas e increíbles para unos, conmovedoras y apasionantes para otros, oficios sin beneficios que adornan o ensucian  mi currículum, y que  dan muestra fehaciente de que es ésta y no otra es mi manera de disfrutar de la vida sin que nada ni nadie me la quite. Por eso y por muchas otras razones, entre las que se encuentran días como el de ayer, como el de anteayer y muchos más de este para algunos fatídico 2013 del que yo como mínimo me siento agradecido, a él  y a todos los que habéis hecho posible que lo disfrute a mi manera, declaro que si yo, alguna vez en mi vida he querido ser o hacerme de algún lugar en concreto, ese, sin duda alguna ha sido el Imperio austrohúngaro, ese en el que habitaban Berlanga, Azcona y todos y cada uno de sus personajes y que de alguna manera me hubiese gustado que alguno de los cómicos que aparecían en el spot del que hablaba al principio se hubiese hecho o se hubiese ido.

Por lo tanto YO AUSTROHÚNGARO.

Feliz 2014 y sucesivos. 





sábado, 28 de septiembre de 2013

1ª DEL ZAPATO DE ORO 2013; CARRIQUIRIS SIN ALMA Y NOVILLEROS SIN RECURSOS

La ganadería de Carriquiri abría la feria del Zapato de Oro 2013 en Arnedo, tras quedar triunfadora en el apartado ganadero del pasado año. Los novillos que cría la familia Briones en Vega de Hornillo (Badajoz) lucieron lustrosos al salir al ruedo del Arnedo Arena, rematados, bien armados por delante y derrochando nobleza a raudales, lástima que dicha nobleza quedase en un segundo plano debido a la poca casta que desarrollaron en general en todos los tercios unida a la falta de celo y un cierto afán por salir desentendidos de las suertes. Ante ellos, tres novilleros que seguramente se habrían ganado a lo largo de la temporada estar acartelados en la que posiblemente esté considerada como la mejor feria de novilladas del mundo que por lo que se pudo vislumbrar ayer de su paso por la Ciudad del calzado, distan mucho de acreditar la confianza que pusieron en ellos los miembros de la Comisión del Zapato de Oro. 

Dicho esto, uno siempre intenta buscar un halo de esperanza en cada uno de los novilleros a los que ve, teniendo en cuenta el condicionante de la cada vez más preocupante falta de novilladas y el desamparo en el que se encuentran estos muchachos, apenas adolescentes, que al abandonar las escuelas taurinas se encuentran con la cruda realidad y con el abismo de un futuro incierto y en algunos casos desalentador. Por eso no conviene ser crueles con ellos, porque quizás un día sean capaces de desarrollar lo que llevan dentro de sí y que hoy, o más concretamente ayer no fueron capaces de lograr.

De Antonio Lomelín me quedo con el valor del que hizo gala, siempre muy quieto ante la cara de sus novillos, un valor y una quietud que en ocasiones ahogaron embestidas y cortaron el viaje de sus oponentes, sobre todo en su primer ejemplar. Con la espada anda bien.

Daniel Crespo quizá fue el que mejores maneras mostró, pero le faltó algo de capacidad a la hora de plantear la estructura de sus faenas, demostró por momentos que tiene buen concepto pero como es lógico le faltan muchos aspectos técnicos a la hora de presentar los engaños en condiciones y lograr el embroque adecuado.

A David González ya con su primero se le vió demasiado nuevo para estos compromisos y con el que cerraba plaza, quizá el de más emoción del encierro de Carriquiri, no supo dar con la clave para embarcar las embestidas y lucir al novillo en su justa medida.

Habrá que esperar a la novillada de hoy de Adolfo Martín con Juan Ortega , Brandon Campos y Fernando Rey, que aunque el bagaje de actuaciones no es muy superior a los de sus compañeros de ayer, la trayectoria que llevan hace suponer que podrán solventar satisfactoriamente tan duro compromiso.