lunes, 28 de febrero de 2011

ME HUBIERA GUSTADO

Me hubiera gustado ir a Ciudad Rodrigo como tenía intención y presenciar la final del Bolsín , pero después de desayunar en Plasencia donde pasamos un sábado fabuloso en la finca de Encina Hermosa con don Mariano Cifuentes y sus Coquillas, mi socio en quimeras alcanzables I.J. Del Pino, El Monosabio, me convenció para cambiar la hoja de ruta y pasar de ver el estado de la flor de los cerezos del Gertre y las evoluciones de los novilleros sin caballos en el certamen Mirobrigense a desplazarnos hasta el Palacio Vista Alegre del madrileño barrio de Carabanchel y presenciar la última corrida de la Feria de Invierno con Juán Mora, Morante de la Puebla y M.J. El Cid.

Me hubiera gustado que al llegar al medio día a las taquillas por una entrada a ras de cielo no me hubieran quitado 40 euros, pero bueno una vez allí había que hacer el esfuerzo.

Me hubiera gustado que el rastro madrileño tuviese el sabor añejo que yo recordaba, en donde podías encontrar lo impensable, pero parece ser que el rastro se ha convertido en un mercadillo dominguero similar al de cualquier ciudad de provincias.

Me hubiera gustado que la crisis que galopa por España hubiese dejado alguna mesa vacía en alguna terraza al sol de la Plaza de Santa Ana o de la Latina para tomar un par de cervecitas con su tapa correspondiente, pero nada, todo a reventar, como mi socio y yo al salir de una conocida tasca donde nos embocamos varias raciones de callos, rabo de toro y demás delicias dietéticas.

Me hubiera gustado echarme una siestecita después del atracón, pero la hora se echaba encima y cambiamos el encuentro con Morfeo por un pelotazo de Wiski en la nueva Chata.

Me hubiera gustado que el equipo gubernativo encabezado por el presidente de la corrida hubiese hecho su trabajo por la mañana y nos hubiese ahorrado el bochorno de ver salir por los chiqueros de Vista Alegre tan impresentables animales. Cierto que no es la plaza de las Ventas, pero aunque sólo fuése por la proximidad, se debería de tener la decencia de presentar mejor las corridas y dar a esta plaza la categoría que se merece, aunque sea de segunda, pero en las plazas de segunda también puede salir el toro íntegro y con presencia.

Me hubiera gustado que el segundo toro de Morante de nombre "Asesino" hubiese tenido la mínima presencia, como para que a nadie se le ocurriese restarle un ápice de lo que Morante esculpió ayer en Vista Alegre. Esos naturales eternos, con los vuelos rozando la arena, rematados detrás de la cadera con el mentón hundido en el pecho y con la torería rebosante por los poros del alma. Cada remate de las series Morante se reencarnaba en Pepe Hillo, en Romero, en Pepín Martín Vázquez, fallecido por la mañana, Morante se enroscaba el toro cual derviche y hacía volar su muleta hacia una catarsis colectiva rematada por adornos y trincherazos con aromas de azahar.

Me hiera gustado que Manuel Jesús "El Cid" en su eterna resurección, hubiese apostado por darle a su segundo toro la misma distancia por el pitón izquierdo que por el derecho por el que tenía una embestida franca, pero el de Salteras optó por no porfiar y quedarse con el rédito fácil que era el de los derechazos. Hizo bien Manuel Jesus en no pasear el anillo con las dos orejas que le concedió un palco a la deriva aunque después abandonase la plaza a hombros junto a Morante, la foto es la foto.

Me hubiera gustado que Juán Mora no hubiese tenido que atravesar desiertos de olvido y desamparo para ocupar el lugar que le corresponde, ayer volvió a demostrar su honestidad torera pidiendo el sobrero, que antirreglamentariamente le fue concedido por un palco festivalero, y pegándose un arrimón a cara perro para arrancar una oreja y no irse de vacío de Carabanchel.

Me hubiera gustado una vez terminado el festejo montarme en uno de esos Aves que viajan al Sur, con los cientos de Morantistas regresando a su Sevilla tocando palmas por bulerías, pero me tuve que subir de nuevo al coche de Isidro y volver al destierro del frío y la nieve del Norte que le dejan a uno el cuerpo y el alma encogida aunque el corazón continúe latiendo al son arrebatado del arte de Morante.

viernes, 25 de febrero de 2011

A MODO DE DESPEDIDA

Hay viajes en los que uno se embarca sin saber muy bien ni como ni porqué, bueno en mi caso si que sé el cómo y el porqué, el cómo es por mediación de mi socio en empresas taurinas I. J. Del Pino, más conocido como El Monosabio, que me cursó una invitación para apuntarnos a un curso de toreo para aficionados prácticos en la ganadería de D. Mariano Cifuentes, y el porqué , también lo sé, porque al contrario que mi admirado Diego Urdiales, yo no sé decir que no a nada. Y así me veo, a puntito de subirme en el coche de cuadrillas de Isidro y comerme 500 kilómetros hasta tierras extremeñas donde pastan los Coquillas de Cifuentes.

A estas alturas del partido, todavía no tengo muy claro si seré capaz de dar el paso adelante y salir al ruedo a enfrentarme a las becerras, sirva como excusa que hace una semana sufrí una rotura fibrilar en el gemelo practicando mi otra gran pasión, el fútbol. Todo el mundo me hace los mismos comentarios al respecto: "que ya no tenemos edad..." la mayoría de los que me lo dicen calzan barriga cervecera y niveles de colesterol y ácido úrico en vena como para donar a una ONG de ayuda al holgazán. El caso es que con mi parte médico bajo el brazo por si no lo veo claro, me presentaré en Plasencia y procuraré desplegar mi tauromaquia, ésa que le he visto realizar a Diego Urdiales durante las tardes de gloria, meciendo el capote con hondura y compás, rompiéndome la cintura en la media abelmontada, cictando con la muleta plana desde lejos para recoger la embestida en los medios y someter al animal sin brusquedades, asentados los talones en la arena, sintiendo cómo los pitones pasan rozando las femorales, con el cuerpo abandonado y los vuelos de la muleta a ras de suelo templando la brava acometida de la erala para rematarla con un cambio de mano seguido de un trincherazo que haga crujir los cimientos de la plaza de tientas. Despierta Luis.... Qué fácil y bonito se ven las cosas cuando de por medio no está el animal en cuestión y no se oye el sonido de sus pezuñas sobre la arena ni la respiración acelerada cuando se acerca a tí y ese momento mágico en el que tiene que elegir entre un trapo rojo y un cuerpo tembloroso, si fuese fácil todos seríamos toreros, pero la grandeza de esto es que es difícil, más que difícil, es un milagro y si este fin de semana en la ganadería de D. Mariano Cifuentes un servidor, es capaz de saltar al ruedo y pegarle un par de muletazos a una Coquilla de las de Cifuentes, habrá sido porque algún querubín o mi ángel de la guarda han intercedido por mí ante el altísimo, no, Fernando Romay no , que sí que era alto, pero no tanto como el otro.
Si por el contrario los que se pasean por este boulevard de vez en cuando advierten que las entradas no se actualizan en el plazo mínimo de una semana, pónganse en lo peor y no dejen de asistir a la corrida benéfica del 20 de marzo en Arnedo, los beneficios irán destinados al Montepío de toreros.

Que Dios reparta suerte.



San Pedro Regalado, patrón de los toreros.

martes, 22 de febrero de 2011

MANIFIESTO ZAPATISTA DE UN AFICIONADO SIN ROSTRO

A la afición española:
A los aficonados y gobiernos del mundo:

Hermanos:
No morirá la semilla de la afición. Podrá morir el rostro oculto del aficionado que la nombra hoy, pero la afición que vino desde el fondo de la historia y de la tierra ya no podrá ser arrancada por la soberbia del poder.

Nosotros nacimos de la afición. Con ella vivimos. Moriremos con ella. Pero la luz será mañana para los más, para todos aquellos que hoy lloran la noche, para quienes se niega su afición, para quienes es regalo la muerte, para quienes está prohibida la vida. Para todos la luz. Para el aficionado el dolor y la angustia, para el aficionado la alegre rebeldía, para el afcionado el futuro negado, para el aficionado la dignidad insurrecta. Para el afcionado nada.

Nuestra lucha es por hacernos escuchar y el mal gobierno grita soberbia y tapa con indolencia sus oidos.

Nuestra lucha es por la integridad y el mal gobierno regala fundas y manipulaciones.

Nuestra lucha es por la dignidad y el mal gobierno destruye nuestras plazas y nuestra historia.

Nuestra lucha es por la cultura y el mal gobierno reparte ignorancia y desprecio.

Nuestra lucha es por el valor y el mal gobierno ofrece subvenciones.

Nuestra lucha es por la justicia taurina y el mal gobierno compra y vende cuerpos y vergüenzas.

Nuestra lucha es por la vida y el mal gobierno ofrece muerte como futuro.

Nuestra lucha es por el respeto a nuestras costumbres y el mal gobierno impone a los más la ley de los menos.

Nuestra lucha es por la libertad para el pensamiento y el caminar y el mal gobierno pone prohibiciones e indemnizaciones millonarias.

Nuestra lucha es por la tolerancia y el mal gobierno se llena de ladrones y trileros.

Nuestra lucha es por la historia y el mal gobierno propone olvido.

Nuestra lucha es por los toros y el mal gobierno sueña con beneficios, urnas y papeletas.

Nuestra lucha es por la paz y el mal gobierno anuncia desamparo y destrucción.

Integridad, dignidad, cultura, valor, justicia, respeto, libertad, tolerancia, historia, toros, paz. Estas son nuestras banderas en las tardes de gloria. Estas son nuestras demandas en la larga historia taurina. Estas son, hoy, NUESTRAS EXIGENCIAS.

Pd: dentro de la expresión "mal gobierno" caben desde políticos, empresarios, ganaderos, toreros, informadores con o sin bigote e incluso aficionados.




martes, 15 de febrero de 2011

DIEGO URDIALES, PRÓXIMAS AUSENCIAS

Hace poco me comentaba un buen aficionado de Linares que la mayoría de los toreros que más le han gustado a lo largo de la historia se caracterizaban por haber toreado más bien poco. No añadía nombres pero yo que coincido con su opinión daré algunos de los míos. Luis de Paulova, Lucio Sandín, Frascuelo, El Bote, David Luguillano, Pepín Jimenez, Cepeda, El Califa, alguno se me habrá olvidado seguro. La mayoría de ellos tienen un denominador común, son toreros del agrado de Madrid. Y no porque hayan sido rebeldes ni se hayan rebelado contra las empresas, que alguno lo habrá hecho, son toreros de Madrid porque todos han vivido y han toreado con el alma y el corazón por delante. No les ha importado tener que jugársela cada temporada como si fuese la primera para poder acumular los contratos suficientes para vivir del toro, pero eso si, ellos siempre han estado en su sitio, sin echar un paso atrás ni para coger impulso. La mayoría de ellos están cosidos a cornadas, pero sin duda las que más destrozos les causaban, eran las de la indiferencia y el maltrato empresarial.

Diego Urdiales, es mi torero y no porque sea de mi tierra ni porque yo me considere arnedano de adopción, Diego es mi torero porque como los que anteriormente he nombrado sale todas las tardes a la arena con el corazón y el alma en la mano, porque hace cada tarde el paseillo con sus puños cerrados para que nadie le quite eso que tanto esfuerzo le ha costado conseguir, porque con las yemas de sus dedos es capaz de domar a un marrajo como aquel Victorino de la Feria de Otoño del 2009 en la que se vivió una de las vueltas al ruedo más merecidas de la historia de las Ventas y a la vez de torear tan puro y clásico como el día en que jugándose su porvenir a todo o nada cortó una oreja a un bisonte de Carmen Segovia y perdió otra por la espada en el San Isidro de 2008. Pues bien, ese mi torero, lleva camino de convertirse en otra leyenda de esas que sólo existen en el recuerdo de los buenos aficionados, que visto lo visto no sería mala cosa. Su principal virtud para formar parte de tan distinguido grupo de toreros radica fundamentalmente en su integridad y en su increíble fuerza de voluntad para saber decir que no a ciertas cosas. Decir que no a las empresas que no lo tratan como se merece, decir que no a los apoderados que lo único que quieren es una marioneta para manejarla a su antojo sin que ésta se atreva a reclamar sus derechos y decir que no a desahcerse de los que tanto han creido en él cuando nadie lo hacía. En definitiva Diego Urdiales sabe lo que quiere y cómo lo quiere y lucha cada día por conseguirlo, porque así lo ha hecho desde que entrenaba en la soledad de la vieja plaza de Arnedo sabiendo que era un torero invisible para el mundo pero con la convicción de que con la lucha y el esfuerzo lograría alcanzar lo que antes al cerrar los ojos era sólo un sueño, ser torero. Lo que él no sabía es que además de ser torero, que lo es, está dignificando con ello su profesión aunque eso le cueste la falta de contratos y el no torear lo que a él le gustaría.

DIEGO URDIALES, PRÓXIMAS AUSENCIAS:
Fallas, Valencia, 2011.
Magdalena. Castellón, 2011.
Feria de Abril, Sevilla, 2011.


Foto de Arse y Azpi de porlasrutasdeltoro.com

viernes, 11 de febrero de 2011

martes, 8 de febrero de 2011

ZAPATO DE PLATA 2011

La décima edición del Zapato de Plata de Arnedo que se celebrará el próximo 19 de marzo en el incomparable Arnedo Arena, ya tiene a sus tres finalistas:

JOSÉ GARRIDO (Badajoz)
ÁLVARO SANLÚCAR (Sanlúcar)
DAVID GONZÁLEZ (Madrid)


Como cada año, amigos y aficionados de Arnedo, Jaén y el resto de España, incluída Cataluña, se dieron cita en Guarromán para disfrutar de tres estupendos días de confraternización taurina y de tentaderos de selección, por el hotel La Mezquita, centro de operaciones de la Comisión, pasaron 27 novilleros con el único objetivo en mente de ser uno de los tres elegidos. Para ello la organización preparó tres tentaderos, el primero en la ganadería de Germán Gervás, en el que las vacas Santacolomeñas no dieron demasiado juego pecando de falta de casta y fuerza. La segunda tienta tuvo lugar en casa de Don Enrique Giménez Indarte en donde los aficionados pudimos gozar con las arrancadas al caballo de las vacas en un extraordinario tentadero por parte del ganadero. Por último nos desplazamos hasta la finca La Tiesa donde pastan las reses de Los Ronceles donde disfrutamos de una excelente mañana con un notable juego de las vacas.

El madrileño David González con su vaca en Germán Gervás.

Cada año que me desplazo hasta Guarromán, lo hago con la intención de volver enamorado de algún novillero y ha habido años en los que asi ha sido. Volvía a mi casa y no paraba de hablarle a mis amigos de la quietud de aquel chaval francés, de aquel novillero sevillano tan pinturero o de aquel salmantino tan sobrio, cierto es que al verlos vestidos de luces, casi nunca han llegado a colmar mis expectativas, pero en el archivo de mi retina, quedan esas sensaciones que forman parte de su personalidad y que no se enseñan ni en escuelas taurinas ni con consejos desde la tapia.

Álvaro Sanlucar en casa de Giménez Indarte.

Este año, no he vuelto a mi casa enamorado de ningún novillero, son otras las sensaciones que uno se lleva de vuelta a casa, ene esta ocasión he vuelto enamorado de Jaén, de su gente, de su naturaleza, de su campo, de su luz, de su aroma... pero no he sido capaz de regresar con sensaciones positivas hacia ningún novillero, cierto que los tres finalistas, para mi gusto fueron los que demostraron ciertas actitudes algo por encima de la media, pero en general el nivel demostrado por los aspirantes me resultó muy uniforme, demasiado vulgar. Son capaces de pegar mil muletazos, pero con muy poco contenido, estoy de acuerdo con mi socio El Monosabio en que los chavales tienen que tener defectos y es lógico ya que apenas acaban de empezar su andadura en este mundo tan complicado, pero también es cierto que si quieren llegar a lo más alto no les basta con pegar derechazos, naturales y circulares por la espalda, si quieren llegar a ser toreros, deberán ser ellos mismos y dejar que toree su alma y aún así si consiguen su objetivo habrá sido un milagro. Consejos no les faltan a los muchachos, muchos de ellos acudieron a las pruebas de selección acompañados de grandes figuras del ayer como la primera mujer torero, Ángela, Luis de Pauloba, José Antonio Campuzano, Juán Cuéllar, Curro Durán, José Ignacio Sánchez, El Almendro, El Chocolate o Angel Luis Prados, pero a veces pecan de manejar a sus pupilos como auténticas marionetas y te queda la impresión de que los chavales sin los consejos de su maestro estarían perdidos ante la res, por eso le doy en estos novilleros que empiezan tanta importancia a la personalidad y menos a la técnica porque la técnica en mayor o menor medida la tienen casi todos.

José Garrido con su vaca en Los Ronceles