jueves, 23 de septiembre de 2010

SIN RECURSOS YO Y LEANDRO

Dos toros despuntados para rejones de Fermín Boorquez, bien presentados y de escaso juego.
Cuatro de Fuente Ymbro correctos de presentación, mansos y descastados en general excepto el primero de lidia ordinaria noble.

Pablo Hermoso de Mendoza: silencio y pitos.
Leandro: palmas y silencio.
Daniel Luque: silencio y silencio.

Logroño, plaza de toros de La Ribera 4ª de abono, menos de tres cuartos de entrada.

Hay perfumes que te atrapan, que te embriagan, que te hacen evocar una realidad ficticia y alucinógena y desatan en tu ser un tsunami sensorial de tal calibre que caes rendido ante su olor, rezumando aromas de placer difíciles de controlar. Existen también perfumes agrestes que al primer contacto con nuestras pituitarias, son capaces de taladrarte el hipotálamo por su extridencia y su química que te agrede profundamente los sentidos y en vez de estimularlos los van adormeciendo a medida que sus fragancias se apoderan de tu atmósfera.

Ayer en la Ribera me sucedió algo parecido, unos cuerpos volátiles en forma de perfume barato, mezcla de rosas marchitas y pachuli, se apoderaron de mi ser nada más comenzar el primer acto de la corrida (pa un día que no me trago la nicotina de Isidro) y me siguieron golpeando como un guante de boxeo a medida que ésta iba transcuriendo. Podía haber optado cual buen lidiador por cambiar los terrenos del cuatro y huir de la amenaza pero entre el sopor de la tarde bajo la cubierta y el nivel de apamplamiento en que me encontraba me vi sin recursos para solventar la papeleta.
Sin recursos también vi ayer a Leandro, desconozco si por el mismo motivo que yo, si fuese así queda perdonado, pero lo cierto es que ayer se le vió poco ambicioso con su primero, un noble Fuente Ymbro que embestía algo rebrincado pero que derrochaba nobleza por ambos pitones, el vallisoletano lo intentó al natural pero sin llegar a colocarse en el sitio que exigía el animal.
En su segundo oponente Leandro mejoró su colocación pero el toro manso y soso carecía del fondo necesario para facilitar el lucimiento.
Daniel Luque se encontró con dos toros de semejente condición, mansos, sosos y tirando a descastados, lo intentó el sevillano pero sin ningún lucimiento.

La noticia de la tarde la protagonizó Pablo Hermoso de Mendoza inédito en sus dos actuaciones y con escasos momentos de lucidez debido en gran parte a la mala condición de los astados de Fermín Boorquez y al mal manejo de los rejones de muerte del Estellés.


miércoles, 22 de septiembre de 2010

REINVENTANDO A EL JULI

Toros de Núñez del Cuvillo, correctos de presentación, nobles en general destacaron 4ª con clase y 5º encastadito.
El Tato: silencio y saludos.
El Juli: Ovación y oreja.
Talavante: silencio y silencio.

Logroño, plaza de toros de la Ribera, 3ª de abono, más de media entrada.

Podría decir que la corrida de ayer fue mala, pero sería incierto, podría decir que fue buena, pero faltaría a la verdad, no fue mansa ni fue brava ni encastada ni descastada, tuvo la virtud de la movilidad y la nobleza, hubo algún toro sosote como el primero de el Juli del que dicen que se ha reinventado. A mi personalmente no me parece que el Juli se haya reinventado en nada, para mi las maneras de torear de Julián López me siguen pareciendo las mismas que cuando se soplaba el flequillo y ponía banderillas, siempre ha tenido una gran capacidad e inteligencia para encontrarles a todos los toros el sitio y las distancias adecuadas para hacerles embestir, otra cosa son las formas, mis gustos taurófilos disienten mucho de la tauromaquia de el Juli pero no le negaré que con los años ha ganado en profundidad y compromiso.

Ayer en la Ribera como muchos otros San Mateos, volvió ha hacer gala de sus conocimientos templando a un Cuvillo noble pero sin demasiada emoción que iba y venía y al que Julián toreró en varias series por el derecho tapándole mucho los defectos y consiguiendo que no le tocase la muleta en ningún momento.
El quinto fue un toro que murió como los bravos, resistiéndose a su abocado final en el centro del ruedo y al que Julián cuajó por el pitón derecho en tandas largas y poderosas pero que por el izquierdo no quiso ni ver tras una tanda en la que el Cuvillo demostró su genio arrollador, abrevió el Juli cuando al toro todavía le quedaban un par de tandas y tras el bajonazo al Julipié, paseó una oreja. El público solicitó la vuelta al ruedo para el Cuvillo más por su expectacular lucha contra su destino que por su juego durante la lidia.

A Talavante se le vió voluntarioso con su primero, un sobrero de casi seis años mansote que tenía un molesto cabeceo en las telas, su faena al que cerraba plaza, otro toro de casi seis tacos, noble y con clase, careció de la suficiente emoción como para calentar unos tendidos bullangueros que despertaron finalizando el trasteo con unas deslabazadas manoletinas más coreadas que cualquier natural profundo y de mano baja que pudieran firmar Urdiales o Sergio Aguilar.

El Tato se reencontraba con la plaza de Logroño donde en alguna ocasión se le vió torear bien. Ayer apuntó cosas en el cuarto sobre todo en una tanda algo despatarrado por el pitón derecho ante un toro noble y con clase, gustaron los excelentes pases de pecho de pitón a rabo , pero en general se le vió desconfiado e incapaz de hacer frente a las escasas dificultades que le plantearon sus oponentes.


martes, 21 de septiembre de 2010

LUCES BAJO LA CUBIERTA

Toros del Pilar, bien presentados y de buen juego en general, destacaron 3º encastado y 6º noble y con clase, 2º complicado con casta, 1º soso pero noble, 4º soso, parado, 5ºmanso con peligro.

Morante de la Puebla: oreja y pitos.
Diego Urdiales: ovación y gran ovación.
El Cid, que sustituía a Cayetano: oreja y oreja.

Logroño, Plaza de toros de la Ribera 2ª de abona, tres cuartos de entrada.

La luz es muy agradable para los ojos cuando no te ciega. (Amos Oz)

La cubierta cerrada de la Ribera filtraba la luz de una tarde gris y plomiza como los cárdenos Albaserradas del día anterior, pero a medida que iban saliendo por chiqueros los astados del Pilar, colaboradores en la primera parte del festejo, la cubierta fue abriéndose poco a poco para dejar pasar de adentro a fuera las distintas luces que surgían sobre el ruedo logroñés.

La luz de Morante surge de su propio ser, su marcada personalidad hace que la torería inunde el paseillo como un halo en el que en vez de cuadrilla, llevase consigo las musas de la tauromaquia, y ayer en Logroño se hizo feaciente, no lo de las musas que alguna hubo sino lo de la cuadrilla, que poco le ayudó en su primero con una lidia penosa que pudo acusar el toro en el último tercio y con un mal tercio de varas en su segundo con un puyazo en las costillas que no ayudó en absoluto a la ya de por sí condición del animal. Dejó Morante el sabor de una faena intermitente al que abría plaza, un toro noble que se desplazaba por el derecho, el de La Puebla lo toreó con gusto pero por el izquierdo no fue capaz de hacer subir el tono de la faena con continuos toques de la muleta, aun así tras una eficaz estocada el público le premió con la primera oreja de la feria, en el tercero de la tarde tras comprobar que el astado ni humillaba ni tenía ganas de embestir, optó por acortar, cosa que no todo el mundo supo comprender.
La luz de Diego Urdiales es más una luz interior, personal y callada que no todo el mundo es capaz de apreciar pero tan pura y cristalina como su alma de torero. Un alma que ayer quedó partida por los aceros. Un alma que ayer se volvió a colocar en el sitio donde embisten los toros y cuajó al segundo de latarde por la derecha con pases largos y ligados, por el pitón izquierdo el de El Pilar embestía con demasiado motor y el arnedano lo consiguió templar robándole un par de naturales ce calidad,terminó faena volviendo a la diestra y ligando una serie en redondo que acabó de calentar los tendidos que ya se relamían con las dos orejas pero los aceros jugaron una mala pasada de Diego y le privaron de la puerta grande. Su segundo era un barrabás que se le lanzaba al pecho en cada lance y con el que Urdiales estuvo muy firme y valiente intentando en todo momento sacarle lo que no tenía, el toroo no humillaba por ningún pitón pero le sobraba genio para perseguir al torero en vez de la muleta. Lo pinchó y tras una estocada volvió el calvario de los descabellos.

A Manuel Jesús El Cid lo de la luz parece perseguirle durante todo el año, tras una temporadas opacas en las que el sevillano no veia la luz al final del tunel, en esta parece que se esta reencontrando con su propio ser, ayer en Logroño tuvo la suerte de cara en el sorteo, tocándole en suerte el mejor lote de la tarde, su primero se venía de largo y El Cid lo llamó sin provaturas desde los medios y comenzó a torear en redondo, bajó la mano el Cid y el toro respondía, le faltó algo de emoción a la faena y profundidad pero hubo naturales de calidad que hacen pensar en la luz definitiva del de Salteras. El que cerraba plaza algo sosote pero con la virtud de humillar y con las fuerzas escasas tuvo la suerte de toparse con la templada muleta de Manuel Jesús que sin obligarle demasiado le fue ligando una faena pulcra y pausada con luces de torería y naturales de algodón.

lunes, 20 de septiembre de 2010

LOGROÑO SOCIAL CLUB

toros de José Escolar bien presentados en general,1º sin raza, 2ºnoble, 3º complicado4º soso y descastado, 5º complicado y 6º encastadito.
El Fundi: silencio y silencio
Sergio Aguilar: vuelta y pitos
Alberto Aguilar: silencio y silencio.

Logroño, Feria de San Mateo, 1ª de abono, media entrada en tarde agradable.
La feria de San Mateo en Logroño fué durante muchos años una de las ferias más importantes de España, el toro que salía por los chiqueros de la antigüa plaza de la Manzanera tenía un trapío y una importancia similar al que se lidiaba en plazas como la de Madrid o Bilbao si no más y la afición de Logroño tenía fama de ser una de las más exigentes del panorama nacional. La prensa riojana luchó durante muchas décadas con su inquebrantable independencia para que su feria no decallese en cuanto a sus valores, peleó por la suerte de varas, por la variedad de encastes y por la integridad de los toros que saltaban a la arena. A la feria Matea acudían aficionados de toda España, de Francia e incluso de América deseosos de ver el toro en su máxima expresión. Las broncas en la Manzanera eran monumentales, la afición protestaba toros, protestaba toreros, banderilleros, picadores e incluso al vendedor de cervezas, siempre con su debido respeto pero también premiaba la buena presentación de los astados, los pares de banderillas de poder a poder, los puyazos en todo lo alto, los quites y las faenas con torería.
Logroño fue feudo de Victorinos, Miuras, Pablo Romeros, Joaquín Buendías, Cebada Gagos..... qué tiempos aquéllos.

Ayer, primera de abano en el coso de la Ribera, la afición de Logroño, bueno la que queda, apenas llenaba la mitad del aforo de la cubierta para ver una corrida de José Escolar, excelentemente presentada con un par de toros expectaculares en cuanto a su trapío pero de juego desigual que se emplearon casi todos en los caballos aunque sin llegar a meter la cara abajo en el peto salvo el quinto, complicados en banderillas, midiendo mucho y cortando terreno en cada intento de los de plata.
El peor lote se lo llevó el Fundi con un primero desrazado que en las primeras tandas parecía que tomaba la muleta pero que apenas se vió sometido no quiso saber nada de la muleta del torero, su segundo soso y descastado no tenía como virtud el humillar y se paró enseguida.

A Sergio Aguilar le tocó en suerte el toro más toreable del encierro, el segundo de la tarde, Aguilar supo templarlo por el izquierdo hasta lograr varios naturales largos y de calidad, le faltó algo de ligazón por el derecho el toro tenía menos recorrido y por ahí la faena bajó de tono, el quinto fué un toro complicado al que Aguilar no le supo encontrar las distancias y se perdió en un mar de dudas sin apenas robarle un muletazo.

El primero de Alberto Aguilar, llegó a la muleta con una embestida incierta por ambos pitones, midiendo mucho al torero y embistiendo a tornillazos, la faena de muleta al que cerraba plaza tuvo momentos de emoción , Alberto se empeñó en torearlo por el pitón izquierdo por el que el toro presentaba menos dificultades pero humillaba menos, por el derecho el toro tenía más transmisión pero había que ser capaz de bajarle la muleta, aun así el madrileño consiguó algún muletazo meritorio que llegó a calar en los tendidos pero volvió a la zurda y la faena no llegó a calar en los tendidos.

A día de hoy en Logroño, bajo la cubierta de la Ribera, apenas quedan aficionados que sepan apreciar las virtudes y defectos de una corrida como la de hoy incluyéndome yo mismo. La feria Matea se ha convertido en un acto social en el que el público se cachondea de los banderilleros que las pasan canutas ante una alimaña, que pitan a un peón que pone correctamente al toro en el caballo, que aplauden una suerte de varas mal ejecutada y que apenas se enteran de que un torero ha pegado un pedazo de natural profundo y largo, un público que no para de murmurar durante toda la faena de muleta y que transita por los pasillos y escaleras sin ningún respeto hacia el que se encuentra en el ruedo, un público que apenas protesta a no ser algo claramente escandaloso y que ha sucumbido a la comodidad de una butaca de tendido con fácil acceso al bar o al lujo de los palcos a pié de callejón.
Es una lástima ver aficionados que definitivamente han bajado los brazos incapaces ya de reeducar a una afición que ya hace tiempo que no existe.


Antigüa plaza de toros de la Manzanera inaugurada en 1915