martes, 5 de enero de 2010
lunes, 4 de enero de 2010
SIN PALABRAS
Dice que no puede competir contra gente mucho más capacitada para la escritura que él.
Pero quizá, ése sea el principal error de sus frustraciones. Para mí, no es necesario competir, ni que te lean cientos de personas para disfrutar con la escritura, el primer y principal receptor de un texto, debe ser el propio autor, se debe escribir para uno mismo y degustar tus palabras sobre el folio como se saborea una copa de buen vino o como se disfruta de una mujer y unas hijas.
Es difícil escribir bien, lo reconozco, y conozco a muy poca gente que lo hace, pero también es difícil hacer una declaración de la renta, cuadrar un balance o superar escollos en la vida, día si, día también.
Las ideas, surgen en la cabeza, se filtran por el alma y vuelven a la cabeza en forma de palabras, sólo hay que buscar ésas palabras y unirlas entre sí con un poco de sentido y un mucho de sentimiento. Las palabras están todas inventadas.
Estoy seguro que pasarán las angustias literarias de mi amigo y su corazón de narrador de sueños imposibles volverá a latir al mismo son que sus ideas, para las cuales existen ésas palabras que no encuentra en éstos momentos pero que con paciencia y sabiduría logrará encontrar, como el pastorcillo del “Alquimista” encontró su tesoro.
domingo, 3 de enero de 2010
LO QUE PUDO HABER SIDO Y NO FUE
Proyección del documental ganador de un Oscar "Man on Wire"
Mesa redonda: "Jugarse la vida con el arte"
Pudo haber sido un acto más del Actual 2010, y no lo fue. Pudo haber sido un coloquio tras la proyección del oscarizado documental “Man on Wire”, y no lo fue. Pudo haber sido una mesa redonda sobre “jugarse la vida con el arte” y los puntos de vista del torero Diego Urdiales, el escalador Simón Elías, el funambulista Denis Josselin, el apoderado del diestro José Tomás Salvador Boix, el fotógrafo Jean Louis Blondeau y el escritor Bernardo Sánchez, y no lo fue. Pudo haber sido un debate abierto sobre si por el mero echo de que un hombre se juegue la vida se puede considerar dicha actividad como arte, y no lo fue. Pudo haber sido un encuentro entre personas que arriesgan su vida por un sueño sobre diferentes espacios, el alambre del funambulista, la arena del torero o las rocas del escalador, y no lo fue. Pudo haber sido la exaltación máxima de unos seres humanos capaces de realizar hazañas extraordinarias que la mayoría de los mortales seríamos incapaces de plantearnos, y no lo fue.
Y no lo fue, debido a las desafortunadas intervenciones de uno de los integrantes de la mesa , el fotógrafo francés Jean Louis Blondeau que desde el principio, se desmarcó del tema principal del debate para mostrase en contra de la muerte del toro. A partir de ese momento lo que podía haber sido un interesante coloquio se convirtió en un aburrido debate sobre la fiesta taurina y el maltro de personas, animales o plantas.
