La muerte no le esperaba a las cinco de la tarde.
Ni le esperaban los sones del bordón, a las cinco de la tarde.
Pero la muerte si que puso huevos en la herida.
Una herida maldita, sin sangre, sin gangrena pero con dolor, mucho dolor.
Un dolor intenso de dos años de ocasos y olvido.
Como escribe Paco Aguado en su columna "En el sitio" de Burladero.com, nos olvidamos de Adrián Gómez. Todos cumplimos el día del homenaje, a todos se nos saltaron las lágrimas al verle hacer el paseíllo junto a sus amigos, su mujer y su hijo. Pero una vez que se apagaron las luces y los taquígrafos lo abandonamos a su desdicha. Si el fatídico día del percance hubiese muerto en la arena, hoy sería un héroe, un mártir, hubiese sido portada de todos los noticieros ávidos de sangre, pero ese día la desgracia hizo que quedase tetrapléjico, postrado en una silla de ruedas y éso apenas interesa a nadie, pero los aficionados sabemos que para un torero ese percance, supone la mayor de las derrotas, física y moral. Ayer de madrugada fallecía Adrián Gómez, un héroe tan necesario como la mayor de las figuras y que pese a todo lo padecido nunca tuvo una mala palabra contra su profesión porque para él era lo más bello de éste mundo.
ADRIÁN GÓMEZ. D.E.P.
miércoles, 3 de noviembre de 2010
viernes, 22 de octubre de 2010
EL CASO VILLA
Con la temporada taurina prácticamente finiquitada, me decido hoy por hablar un poco de fútbol, que es de lo que realmente entiendo y no de toros, que como dice un amigo mío, con darle la razón a cualquiera de los entendidos que se sientan a tu alrededor, te conviertes en uno de ellos.
Llevamos prácticamente dos meses desde que comenzase la liga de las estrellas en nuestro país y me conmueve en especial el "caso Villa". El delantero ahora en las filas del Barça parece ser que no ve puerta y ya se empieza a comentar que le puede la ansiedad, ésa ansiedad que pudo con Samuel Etoo en los finales de temporada impidiéndole lograr el trofeo pichichi de máximo goleador, ésa ansiedad que acabó con Thierry Henrry en los USA y que secó a Szlatan Ibrahimovich durante más de media liga. El asturiano que despuntó en el Sporting de Gijón, se ha hinchado a meter goles en los dos equipos de primera en los que ha militado, Zaragoza y Valencia así como en la selección Española siendo en estos momentos el máximo artillero en la historia de la Roja, pero parece que con su actual equipo el F.C. Barcelona, que pagó unos 40 millones de euros por su traspaso, no anda fino. Será la dichosa ansiedad. El jugador en unas declaraciones aseguró que durante toda su carrera siempre ha tenido ésa ansiedad por marcar goles y que si no fuese por la ansiedad no hubiese logrado estar donde está ni conseguir los éxitos que ha llegado a cosechar.
A mí se me plantean varias incógnitas sobre Villa. Para empezar no me gusta como delantero y no me creo que tenga ansiedad. Villa ha sido siempre un jugador muy individualista, en el Valencia la mayoría de balones que pasaban por sus botas acababan en disparo, que no está del todo mal en un delantero cuya misión es anotar goles. Aparte de la individualidad está el tema de la recuperación de balón en la que siempre ha demostrado poca solidaridad con sus compañeros a la hora de correr hacia atrás, pero el aspecto en el que nadie ha hecho incapié es en la difenrente manera de jugar del Villa que militaba en el Valencia a cuando lo hace en el Barça y me explico. Villa en el Valencia, estaba acostumbrado a desmarcarse y recibir el balón en profundidad , formaba una estupenda sociedad con Silva con el que fabricaba la mayor parte de los tantos, la mayoría de ellos al límite del fuera de juego, pero en el Barça la cosa cambia, los pases no le llegan a Villa una vez que ha tirado el desmarque, porque los jugadores que le rodean, Xavi, Iniesta y Messi son capaces de ver el desmarque mucho antes de que el jugador se haya desmarcado y el balón ya está en el espacio para cuando Villa tira el desmarque, haciendo que éste o no llegue o llegue tarde. Con esto quiero decir que es tal la inteligencia y rapidez mental de los jugadores que rodean a Villa, que el delantero debe sincronizar milimétricamente sus movimientos porque sus compañeros son capaces de ver el pase donde él ni siquiera lo hubiese imaginado y no sé si el delantero estará capacitado para pensar a la misma velocidad que los tres fenómenos que le rodean, pero son las cosas que tiene el jugar al lado de los mejores jugadores del mundo. Quizás si en vez de estar pensando en meter su gol intentase colaborar y disfrutar del juego de sus compañeros las ocasiones se presentasen con más fluidez y menos agobio y su suerte de cara a portería cambiáse.
Seguro que a partir de esta próxima jornada la puntería de Villa se afina y me deja en mal lugar. Si es así que sea para bién.
Llevamos prácticamente dos meses desde que comenzase la liga de las estrellas en nuestro país y me conmueve en especial el "caso Villa". El delantero ahora en las filas del Barça parece ser que no ve puerta y ya se empieza a comentar que le puede la ansiedad, ésa ansiedad que pudo con Samuel Etoo en los finales de temporada impidiéndole lograr el trofeo pichichi de máximo goleador, ésa ansiedad que acabó con Thierry Henrry en los USA y que secó a Szlatan Ibrahimovich durante más de media liga. El asturiano que despuntó en el Sporting de Gijón, se ha hinchado a meter goles en los dos equipos de primera en los que ha militado, Zaragoza y Valencia así como en la selección Española siendo en estos momentos el máximo artillero en la historia de la Roja, pero parece que con su actual equipo el F.C. Barcelona, que pagó unos 40 millones de euros por su traspaso, no anda fino. Será la dichosa ansiedad. El jugador en unas declaraciones aseguró que durante toda su carrera siempre ha tenido ésa ansiedad por marcar goles y que si no fuese por la ansiedad no hubiese logrado estar donde está ni conseguir los éxitos que ha llegado a cosechar.
A mí se me plantean varias incógnitas sobre Villa. Para empezar no me gusta como delantero y no me creo que tenga ansiedad. Villa ha sido siempre un jugador muy individualista, en el Valencia la mayoría de balones que pasaban por sus botas acababan en disparo, que no está del todo mal en un delantero cuya misión es anotar goles. Aparte de la individualidad está el tema de la recuperación de balón en la que siempre ha demostrado poca solidaridad con sus compañeros a la hora de correr hacia atrás, pero el aspecto en el que nadie ha hecho incapié es en la difenrente manera de jugar del Villa que militaba en el Valencia a cuando lo hace en el Barça y me explico. Villa en el Valencia, estaba acostumbrado a desmarcarse y recibir el balón en profundidad , formaba una estupenda sociedad con Silva con el que fabricaba la mayor parte de los tantos, la mayoría de ellos al límite del fuera de juego, pero en el Barça la cosa cambia, los pases no le llegan a Villa una vez que ha tirado el desmarque, porque los jugadores que le rodean, Xavi, Iniesta y Messi son capaces de ver el desmarque mucho antes de que el jugador se haya desmarcado y el balón ya está en el espacio para cuando Villa tira el desmarque, haciendo que éste o no llegue o llegue tarde. Con esto quiero decir que es tal la inteligencia y rapidez mental de los jugadores que rodean a Villa, que el delantero debe sincronizar milimétricamente sus movimientos porque sus compañeros son capaces de ver el pase donde él ni siquiera lo hubiese imaginado y no sé si el delantero estará capacitado para pensar a la misma velocidad que los tres fenómenos que le rodean, pero son las cosas que tiene el jugar al lado de los mejores jugadores del mundo. Quizás si en vez de estar pensando en meter su gol intentase colaborar y disfrutar del juego de sus compañeros las ocasiones se presentasen con más fluidez y menos agobio y su suerte de cara a portería cambiáse.
Seguro que a partir de esta próxima jornada la puntería de Villa se afina y me deja en mal lugar. Si es así que sea para bién.
jueves, 21 de octubre de 2010
DIEGO URDIALES Y GONZALO ORTIGOSA, ARTE, CIENCIA Y VICEVERSA
Gonzalo Ortigosa, ciudadano del mundo. Escultor. Mañana concluye en la Galería Lumbreras de Bilbao su estudio de investigación titulado "entre 1915 y 1958". Como el escalador que abre una nueva ruta a través de la pared agreste de uno de esos picos malditos del Everest, Gonzalo intenta abrir una nueva vía escultórica y se sitúa entre el pintor ruso Kazimir Malevich y el escultor vasco Jorge Oteiza, entre el movimiento suprematista del primero y el desarrollo de los cubos metafísicos del segundo. Lo realmente increible de esta obra es que el propio autor intenta hacerte creer que simples piezas de hierro que parecen salidas de los desperdicios de cualquier fundición del Bidasoa, instaladas sobre una superficie plana, se convierten en una "breve historia del camino irregular, camino de la nada hacia el todo".Pero lo realmente increible de la exposición, es que además de intentarlo, lo consigue a través de la proyección de un documental de unos diez minutos de duración que repasa la historia de la pintura desde el italiano Giotto hasta las Meninas de Velazquez y la utilización del espacio y los planos en sus cuadros, documental que debería estar más subvencionado que la mayoría de las deficitarias películas a las que patrocina el ministerio de cultura.
Diego Urdiales, mi torero. Matador de Toros. A punto de dar por finalizada su temporada, aunque matase su última corrida el 4 de octubre en la feria de Otoño de Madrid, él sigue entrenando y pendiente del teléfono hasta que concluye la última feria de España. Cómo no lo va a hacer si lo ha hecho durante varias temporadas cuando no tenía ni un sólo contrato a la vista. Su trocito de la plaza de toros de Arnedo en donde entrena de salón, es como su pequeño laboratorio en el que Diego mezcla cual alquimista, componentes sagrados que sólo él es capaz de conseguir, los prueba y los aprueba y los guarda con secreto en su esportón de derviche, el mismo en el que guarda el alma de cada una de las miles de faenas que lleva realizadas desde que un día tuvo la idea que no el sueño de ser torero. Hoy en día según sus compañeros y gracias al ministro Rubalcaba se le puede considerar un artista, para mí sigue siendo Diego Urdiales, ése torero de Arnedo que esconde en sus manos el temple y la profundidad con la que más de uno sueña.
Tuve la suerte el pasado sábado junto a un reducido grupo de amigos unidos por similares pasiones, de situarme entre Diego Urdiales y Gonzalo Espinosa. Descubrí y admiré el arte y la ciencia que les rodea, arte y ciencia o ciencia y arte que a veces aunque parezcan distantes en el espacio y en el tiempo, puede que no lo estén tanto y acaben por caminar la una junto la otra como sucedió el sábado en Bilbao.

Gonzalo Ortigosa y Diego Urdiales paseando por Bilbao.
Diego Urdiales, mi torero. Matador de Toros. A punto de dar por finalizada su temporada, aunque matase su última corrida el 4 de octubre en la feria de Otoño de Madrid, él sigue entrenando y pendiente del teléfono hasta que concluye la última feria de España. Cómo no lo va a hacer si lo ha hecho durante varias temporadas cuando no tenía ni un sólo contrato a la vista. Su trocito de la plaza de toros de Arnedo en donde entrena de salón, es como su pequeño laboratorio en el que Diego mezcla cual alquimista, componentes sagrados que sólo él es capaz de conseguir, los prueba y los aprueba y los guarda con secreto en su esportón de derviche, el mismo en el que guarda el alma de cada una de las miles de faenas que lleva realizadas desde que un día tuvo la idea que no el sueño de ser torero. Hoy en día según sus compañeros y gracias al ministro Rubalcaba se le puede considerar un artista, para mí sigue siendo Diego Urdiales, ése torero de Arnedo que esconde en sus manos el temple y la profundidad con la que más de uno sueña.
Tuve la suerte el pasado sábado junto a un reducido grupo de amigos unidos por similares pasiones, de situarme entre Diego Urdiales y Gonzalo Espinosa. Descubrí y admiré el arte y la ciencia que les rodea, arte y ciencia o ciencia y arte que a veces aunque parezcan distantes en el espacio y en el tiempo, puede que no lo estén tanto y acaben por caminar la una junto la otra como sucedió el sábado en Bilbao.

jueves, 14 de octubre de 2010
AR-TIS-TAS
Se consideran artistas, lo dudo, en su carnet profesional pone matadores de toros, que hasta cierto punto también lo dudo, pero en ocasiones, a alguno de ellos, les he visto estoquear ejempares supuestamente en puntas que se parecían bastante a un toro de lidia.
Recuerdo a mi abuelo, al que le apasionaban los toros y que por desgracia nunca tuvo a su alcance la cultura que le hubiese gustado tener, decirme, cada vez que mi persona realizaba alguna fechoría típica de la infancia: "anda, gürrión, que estas hecho un artista de mucho cuidao".
Pues eso, unos artistas de mucho cuidao es lo que estan hechos los siete magníficos enfundados en sus feos trajes, que no parecen ni toreros, se les ocurre pasearse por la Gran Vía madrileña camino de Chicote y cualquiera los confunde con los responsables de la sección de moda de caballero de unos grandes almacenes saliendo a almorzar a medio día.
Ya tienen los toros en cultura, ya se pueden ir los siete tranquilitos a hacer las américas, pero a Barcelona y su afición que les zurzan, que ya se encargará José Tomás de intentar rescatarla si es que todavía está a tiempo. Ellos ya están en cultura, los siete, sin preguntar al resto del escalafón si es lo que de verdad les interesa o si el socio capitalista que es el aficionado está de acuerdo o no. Ellos en cultura. Y mientras tanto sus apoderados, que dan más grima que ellos, reseñando los toritos esmirriados y afeitados, para actuar en las principales ferias de la próxima temporada que con toda probabilidad ya tendrán firmadas desde marzo a septiembre. Artistas que estaís hechos unos pedazos de artistas.
Que vayan preparando un nuevo volumen del Cossio porque con un capítulo no creo que llegue para describir las excelsas tauromaquias que rezuman los siete salvadores de la tauromaquia y que lo entreguen a la entrada de los ruedos por fascículos subvencionados por el nuevo ministerio del que ya formaís parte. AR-TIS-TA-ZOS.
PD: A mí de momento que me incluyan en el ministerio de exteriores que al final es donde creo que acabará todo este tinglado.

Los siete magníficos y el ministro Rubalcaba sacándoselos pa fuera.
Recuerdo a mi abuelo, al que le apasionaban los toros y que por desgracia nunca tuvo a su alcance la cultura que le hubiese gustado tener, decirme, cada vez que mi persona realizaba alguna fechoría típica de la infancia: "anda, gürrión, que estas hecho un artista de mucho cuidao".
Pues eso, unos artistas de mucho cuidao es lo que estan hechos los siete magníficos enfundados en sus feos trajes, que no parecen ni toreros, se les ocurre pasearse por la Gran Vía madrileña camino de Chicote y cualquiera los confunde con los responsables de la sección de moda de caballero de unos grandes almacenes saliendo a almorzar a medio día.
Ya tienen los toros en cultura, ya se pueden ir los siete tranquilitos a hacer las américas, pero a Barcelona y su afición que les zurzan, que ya se encargará José Tomás de intentar rescatarla si es que todavía está a tiempo. Ellos ya están en cultura, los siete, sin preguntar al resto del escalafón si es lo que de verdad les interesa o si el socio capitalista que es el aficionado está de acuerdo o no. Ellos en cultura. Y mientras tanto sus apoderados, que dan más grima que ellos, reseñando los toritos esmirriados y afeitados, para actuar en las principales ferias de la próxima temporada que con toda probabilidad ya tendrán firmadas desde marzo a septiembre. Artistas que estaís hechos unos pedazos de artistas.
Que vayan preparando un nuevo volumen del Cossio porque con un capítulo no creo que llegue para describir las excelsas tauromaquias que rezuman los siete salvadores de la tauromaquia y que lo entreguen a la entrada de los ruedos por fascículos subvencionados por el nuevo ministerio del que ya formaís parte. AR-TIS-TA-ZOS.
PD: A mí de momento que me incluyan en el ministerio de exteriores que al final es donde creo que acabará todo este tinglado.

Los siete magníficos y el ministro Rubalcaba sacándoselos pa fuera.
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