martes, 21 de septiembre de 2010

LUCES BAJO LA CUBIERTA

Toros del Pilar, bien presentados y de buen juego en general, destacaron 3º encastado y 6º noble y con clase, 2º complicado con casta, 1º soso pero noble, 4º soso, parado, 5ºmanso con peligro.

Morante de la Puebla: oreja y pitos.
Diego Urdiales: ovación y gran ovación.
El Cid, que sustituía a Cayetano: oreja y oreja.

Logroño, Plaza de toros de la Ribera 2ª de abona, tres cuartos de entrada.

La luz es muy agradable para los ojos cuando no te ciega. (Amos Oz)

La cubierta cerrada de la Ribera filtraba la luz de una tarde gris y plomiza como los cárdenos Albaserradas del día anterior, pero a medida que iban saliendo por chiqueros los astados del Pilar, colaboradores en la primera parte del festejo, la cubierta fue abriéndose poco a poco para dejar pasar de adentro a fuera las distintas luces que surgían sobre el ruedo logroñés.

La luz de Morante surge de su propio ser, su marcada personalidad hace que la torería inunde el paseillo como un halo en el que en vez de cuadrilla, llevase consigo las musas de la tauromaquia, y ayer en Logroño se hizo feaciente, no lo de las musas que alguna hubo sino lo de la cuadrilla, que poco le ayudó en su primero con una lidia penosa que pudo acusar el toro en el último tercio y con un mal tercio de varas en su segundo con un puyazo en las costillas que no ayudó en absoluto a la ya de por sí condición del animal. Dejó Morante el sabor de una faena intermitente al que abría plaza, un toro noble que se desplazaba por el derecho, el de La Puebla lo toreó con gusto pero por el izquierdo no fue capaz de hacer subir el tono de la faena con continuos toques de la muleta, aun así tras una eficaz estocada el público le premió con la primera oreja de la feria, en el tercero de la tarde tras comprobar que el astado ni humillaba ni tenía ganas de embestir, optó por acortar, cosa que no todo el mundo supo comprender.
La luz de Diego Urdiales es más una luz interior, personal y callada que no todo el mundo es capaz de apreciar pero tan pura y cristalina como su alma de torero. Un alma que ayer quedó partida por los aceros. Un alma que ayer se volvió a colocar en el sitio donde embisten los toros y cuajó al segundo de latarde por la derecha con pases largos y ligados, por el pitón izquierdo el de El Pilar embestía con demasiado motor y el arnedano lo consiguió templar robándole un par de naturales ce calidad,terminó faena volviendo a la diestra y ligando una serie en redondo que acabó de calentar los tendidos que ya se relamían con las dos orejas pero los aceros jugaron una mala pasada de Diego y le privaron de la puerta grande. Su segundo era un barrabás que se le lanzaba al pecho en cada lance y con el que Urdiales estuvo muy firme y valiente intentando en todo momento sacarle lo que no tenía, el toroo no humillaba por ningún pitón pero le sobraba genio para perseguir al torero en vez de la muleta. Lo pinchó y tras una estocada volvió el calvario de los descabellos.

A Manuel Jesús El Cid lo de la luz parece perseguirle durante todo el año, tras una temporadas opacas en las que el sevillano no veia la luz al final del tunel, en esta parece que se esta reencontrando con su propio ser, ayer en Logroño tuvo la suerte de cara en el sorteo, tocándole en suerte el mejor lote de la tarde, su primero se venía de largo y El Cid lo llamó sin provaturas desde los medios y comenzó a torear en redondo, bajó la mano el Cid y el toro respondía, le faltó algo de emoción a la faena y profundidad pero hubo naturales de calidad que hacen pensar en la luz definitiva del de Salteras. El que cerraba plaza algo sosote pero con la virtud de humillar y con las fuerzas escasas tuvo la suerte de toparse con la templada muleta de Manuel Jesús que sin obligarle demasiado le fue ligando una faena pulcra y pausada con luces de torería y naturales de algodón.

lunes, 20 de septiembre de 2010

LOGROÑO SOCIAL CLUB

toros de José Escolar bien presentados en general,1º sin raza, 2ºnoble, 3º complicado4º soso y descastado, 5º complicado y 6º encastadito.
El Fundi: silencio y silencio
Sergio Aguilar: vuelta y pitos
Alberto Aguilar: silencio y silencio.

Logroño, Feria de San Mateo, 1ª de abono, media entrada en tarde agradable.
La feria de San Mateo en Logroño fué durante muchos años una de las ferias más importantes de España, el toro que salía por los chiqueros de la antigüa plaza de la Manzanera tenía un trapío y una importancia similar al que se lidiaba en plazas como la de Madrid o Bilbao si no más y la afición de Logroño tenía fama de ser una de las más exigentes del panorama nacional. La prensa riojana luchó durante muchas décadas con su inquebrantable independencia para que su feria no decallese en cuanto a sus valores, peleó por la suerte de varas, por la variedad de encastes y por la integridad de los toros que saltaban a la arena. A la feria Matea acudían aficionados de toda España, de Francia e incluso de América deseosos de ver el toro en su máxima expresión. Las broncas en la Manzanera eran monumentales, la afición protestaba toros, protestaba toreros, banderilleros, picadores e incluso al vendedor de cervezas, siempre con su debido respeto pero también premiaba la buena presentación de los astados, los pares de banderillas de poder a poder, los puyazos en todo lo alto, los quites y las faenas con torería.
Logroño fue feudo de Victorinos, Miuras, Pablo Romeros, Joaquín Buendías, Cebada Gagos..... qué tiempos aquéllos.

Ayer, primera de abano en el coso de la Ribera, la afición de Logroño, bueno la que queda, apenas llenaba la mitad del aforo de la cubierta para ver una corrida de José Escolar, excelentemente presentada con un par de toros expectaculares en cuanto a su trapío pero de juego desigual que se emplearon casi todos en los caballos aunque sin llegar a meter la cara abajo en el peto salvo el quinto, complicados en banderillas, midiendo mucho y cortando terreno en cada intento de los de plata.
El peor lote se lo llevó el Fundi con un primero desrazado que en las primeras tandas parecía que tomaba la muleta pero que apenas se vió sometido no quiso saber nada de la muleta del torero, su segundo soso y descastado no tenía como virtud el humillar y se paró enseguida.

A Sergio Aguilar le tocó en suerte el toro más toreable del encierro, el segundo de la tarde, Aguilar supo templarlo por el izquierdo hasta lograr varios naturales largos y de calidad, le faltó algo de ligazón por el derecho el toro tenía menos recorrido y por ahí la faena bajó de tono, el quinto fué un toro complicado al que Aguilar no le supo encontrar las distancias y se perdió en un mar de dudas sin apenas robarle un muletazo.

El primero de Alberto Aguilar, llegó a la muleta con una embestida incierta por ambos pitones, midiendo mucho al torero y embistiendo a tornillazos, la faena de muleta al que cerraba plaza tuvo momentos de emoción , Alberto se empeñó en torearlo por el pitón izquierdo por el que el toro presentaba menos dificultades pero humillaba menos, por el derecho el toro tenía más transmisión pero había que ser capaz de bajarle la muleta, aun así el madrileño consiguó algún muletazo meritorio que llegó a calar en los tendidos pero volvió a la zurda y la faena no llegó a calar en los tendidos.

A día de hoy en Logroño, bajo la cubierta de la Ribera, apenas quedan aficionados que sepan apreciar las virtudes y defectos de una corrida como la de hoy incluyéndome yo mismo. La feria Matea se ha convertido en un acto social en el que el público se cachondea de los banderilleros que las pasan canutas ante una alimaña, que pitan a un peón que pone correctamente al toro en el caballo, que aplauden una suerte de varas mal ejecutada y que apenas se enteran de que un torero ha pegado un pedazo de natural profundo y largo, un público que no para de murmurar durante toda la faena de muleta y que transita por los pasillos y escaleras sin ningún respeto hacia el que se encuentra en el ruedo, un público que apenas protesta a no ser algo claramente escandaloso y que ha sucumbido a la comodidad de una butaca de tendido con fácil acceso al bar o al lujo de los palcos a pié de callejón.
Es una lástima ver aficionados que definitivamente han bajado los brazos incapaces ya de reeducar a una afición que ya hace tiempo que no existe.


Antigüa plaza de toros de la Manzanera inaugurada en 1915

jueves, 16 de septiembre de 2010

LAS FAENAS A URDIALES

Artículo publicado en el portal taurino Burladero.com por Daniel Hernanz

LA FAENA DE URDIALES

Hay faenas calladas, o secretas dicen, y otras que no deberían serlo y lo son. Las que, pese a aflorar en plazas de categoría y con un toro de ídem, se pierden por las orejas del compañero, por la mala espada, por públicos que sienten en sueco o simplemente por el día de la semana. Que encima hay que ser oportuno y evitar quedar enterrado entre los escombros de fechas tan taurinas como las de la Virgen de septiembre, con toros hasta debajo de las piedras.

La faena de Urdiales en Arles no cayó en domingo sino en viernes y fue víctima de todo un poco. El zarpazo del "consentido francés" Alberto Aguilar la empujó fuera del titular. Un golpe de descabello y el terremoto informativo de sábado y domingo, la sacaron de la circulación antes del lunes. Pero el vídeo, que tampoco es el algodón del anuncio, no engaña en este caso. Basta un minuto para advertir su categoría y no dejarla morir de hoy para mañana.

De Urdiales, en su día y por su orden, me llamaron la atención dos cosas: su aptitud para indultar aquel Victorino "de Logroño" desde la casi absoluta inactividad y la entidad de algunos de sus convencidos partidarios, nada sospechosos de ir por ahí despilfarrando adjetivos ni soplando nucas. Y aunque la faena de Arles no pasará a la Historia, porque fuera de ferias contadas es la estadística quien la escribe, queda al alcance de muy pocos. Por supuesto, "figuras" incluidas.

Puestos en cuarentena los toreros que necesitan un toro que se mueva, que no pare de menearse esperando que el guión lo ponga y lo sostenga el animal todo el tiempo, el de La Quinta que cuajó Diego valió poco. Ni se paró ni se movió. Una cosa difusa, molestita al principio, desentendida luego. Ese toro medio de Santa Coloma por el que nadie se parte la camisa. En frente, el arsenal técnico del riojano fue sobresaliente, tan exquisito y poco protagonista como imprescindible y bien traído. Impropio de un torero de duras al que habrán intentado endosar a menudo la venenosa etiqueta de "especialista". Su suerte, es la clase que lo salva y lo promociona. En Arles, en Bilbao con la corrida del Puerto que preparó en tres horas o en Madrid con aquellos toros de Carmen Segovia.

Lo de Arles fue caviar hasta el postre, donde sirvió el torero sabrosísimos molinetes, trascendiendo el recurso y el trallazo, mimando la forma de entrar y salir del toro, de contar la historia. Toreando, en definitiva. Pero me da que el de Arnedo no mea colonia, ni encadena rancios abolengos en su apellido ni luce esa media melenita que abre los carteles artistas. Su primera tarde en Logroño, con la corrida de El Pilar y colocado entre los dos toreros de Curro Vázquez, no debe entenderse como una concesión localista. Al contrario, parece un buen precedente.

Natural en tres tiempos de Diego Urdiales en Bilbao ante un Victorino captado por la cámara de Carmelo Bayo.

lunes, 13 de septiembre de 2010

SOY CREYENTE

Creo en la fiesta de los toros en todas sus expresiones, la cultural, la artística, la de emoción, la de pasión, la de riesgo, la de plaza de primera o la de talanqueras, la de ciudad o la de pueblo.

Creo en los toreros que se visten de luces, en los picadores y banderilleros, creo en los ganaderos, en los veterinarios y en los apoderados, creo en las empresas, en los críticos taurinos, en los delegados gubernativos y hasta en los reventas.

Creo en los aficionados que protestan por la invalidez de un toro y también en los que claman por la cicatería de un palco presidencial al no conceder los máximos trofeos, creo en las corridas de toros, en las novilladas y en los festejos sin picadores, creo en las escuelas taurinas y en los maletillas que hacen tapia en los tentaderos.

Ayer presencié en la localidad Navarra de Peralta una novillada de las que le devuelven a uno la ilusión y la pasión que en algunos momentos se ve zarandeada y amenazada por las injusticias de algunos personajes que entre todos deberíamos expulsar del orbe taurino.

Saltaron al ruedo seis novillos de la ganadería Hermanos Cambronell de Salamanca, procedencia Juan Pedro Domeq, Carlos Núñez y Torrestrella, de excelente presentación y variedad de pelajes, colorados, sardos, ensabanados , salineros y negros, la mayoría cumplieron en el caballo metiendo los riñones en el peto y aguantando puyazos largos y dañinos sin blandear en ningún momento, se crecieron casi todos en banderillas y mostraron casta y nobleza en las muletas de sus oponentes, Arturo Saldívar, El Nico y Esaú Fernández, el mexicano Saldívar hizo gala de su buena colocación ante su primero que tenía una embestida bonacible cortando una oreja con petición de la segunda, pero en su segundo se perdió en intentos, incapaz de rematar los muletazos por abajo que era lo que le exigía el burel. El Nico tuvo en suerte el mejor lote de la tarde y no lo supo aprovechar por su mala colocación y el mal manejo de las distancias. Esaú Fernandez se empeñó en torear por el derecho a su primero cuando quizá por el pitón izquierdo el novillo tenía mejor recorrido, en el que cerraba plaza cortó un apéndice gracias a un toreo encimista pero poco profundo. Deberá de mejorar Esaú mucho la actuación de Peralta si quiere en la próxima feria de Arnedo revalidar el Zapato de Oro que ganó en 2009.

Ganaron la partida con creces los novillos a los novilleros, pero hay que comprender que todavía están formándose en esta profesión y que si son capaces de aprender de sus erores puede que un día se anuncien en los carteles de las grandes ferias, pero para eso tienen que tener a alguien a su lado que sea capaz al mismo tiempo de elogiar sus virtudes y corregir sus defectos, asi es la fiesta en la que creo con su pureza y su verdad y por eso, me considero creyente, porque creo que la pureza y la verdad existen.