viernes, 14 de junio de 2013

LOS MUERTOS NO SE TOCAN, NENE

Decía Rafael Azcona que sin humor habríamos desaparecido. La semana pasada Choperita decía más o menos que a los toros le quedan un par de funciones, vamos que se mueren, si es que ya no están muertos, que la feria de San Isidro que  junto a Matilla y Simón Casas confecciona, había sido un fracaso económico... pero yo no me cabreo, ni siquiera me río, yo me descojono. ¿Un fracaso económico  un espectáculo al que han acudido durante 30 días seguidos unos 450.000 espectadores?  ¿Una ruina un negocio al que en un solo mes acuden de todos los puntos cardinales cerca de medio millón de clientes? Y los tíos se quedan tan anchos, me figuro que desternillándose en privado mientras se reparten el pastel, del que previamente se han llevado su parte de comisión, ya que además de ser los empresarios, su negocio se amplía a la representación tanto de toreros como de ganaderías. Hay se lleva la palma el señor Matilla, representante legal o subsidiario de un gran número de toreros y ganaderías anunciadas en San Isidro. A todo esto tenemos que añadir los ingresos atípicos, como puedan ser entradas del apartado, almohadillas o consumo en los bares de la plaza, en los que cubalibres y gintonics cuestan casi el doble de lo que vale una andanada de sol y por los que pueden pasar una media de 60.000 personas, solo durante la feria, calculen, calculen... Vamos una ruina, aunque para ruina y esto si que es de risa, la de un novillero al que tras hacerle trizas un novillo dos capotes y una muleta y liquidar gastos con la cuadrilla y  el hotel, se fue para casa con lo justo para que su padre llenase el depósito de gasolina, así está el tema señores.

Desde el Norte aparecen, tras abandonar el sur,  los hermanos Chopera,  los herederos de Don Manolo no es que me hagan reir demasiado, más bien me hace gracia su empeño por hacer las cosas tan mal, quizá es que no sepan hacerlas bien. Regentaban un imperio con plazas tan importantes como Bayona, Vic, Mont de Marsan, San Sebastián y en el último año han huído de Córdoba y Málaga ... en la actualidad son gerentes de Santander, Bilbao y Salamnca, esta última junto a su tío Choperita, son empresarios en Almería y propietarios en Logroño, la niña de los ojos de su padre, a la que maltratan año tras año, con el mismo método que en el resto de sus plazas, precios excesivos y carteles mediocres, encontrándose en la actualidad con menos de la mitad de los más de 6.000 abonados que en su día tuvo el coso de La Ribera. Esta misma semana en Bilbao, con el beneplácito de su Junta Administrativa, protagonizaron una rueda de prensa esperpéntica en la que justificaron con argumentos infantiles y macarras las ausencias de Diego Ventura, Joselito Adame, Castella, Luque, Talavante y la no inclusión en una segunda tarde de un torero que en las últimas 7 Corridas Generales ha demostrado méritos suficientes para eso y más. Creo que estos dos chicos que ya han perdido las Galias, cada vez estan más cerca de perder el norte, ya perdieron, previa  millonaria indemnizacion el coso de Illumbe en San Sebastián. Queda claro que Bilbao necesita una regeneración urgente en sus formas y Logroño se dice que está en venta. Si yo fuese uno de los nietos de Don Manolo, estaría preocupado... o no.

Si esto sucede a nivel empresarial, a nivel periodístico la cosa no cambia demasiado. En pocos medios son capaces de reflejar con rigor y conocimiento de causa la realidad. Portales taurinos y revistas especializadas están dominados por la publicidad de toreros y empresarios, suponiendo prácticamente la única fuente de ingresos para su sustento en el caso de los portales y una gran parte de ellos en las publicaciones semanales en papel. A la crítica taurina cada vez le quedan menos referentes a los que agarrarse, las plumas más incisivas son apartadas de la circulación y cada vez es más complicado encontrar una crónica a la que dar la suficiente credibilidad ya que en la mayor parte de los casos existe un conflicto de intereses que hace imposible contar la realidad tal cual es. El canal temático de televisión cuenta con un guión establecido por Molés y sus acólitos en el que siempre ganan los "buenos" es decir los que mantienen el negocio y mientras que tus ojos ven la caricatura de un torero que en su día fue héroe de leyenda tus oídos son regalados con parabienes e hipérboles que convierten el toreo más despegado y ventajista en un trampantojo en el que el diestro lo borda porque "hay que ver cómo está este torero" y cuando el resultado no ha sido el esperado ahí está el micrófono de turno para que el torero se justifique diciendo que la condición del toro no es la que todos hemos visto y que él se va feliz, nos ha jodido, si ya tiene 50 firmadas; Feliz y contento.

A los actores principales que son los toreros, tan solo se les puede pedir compromiso, de ellos principalmente depende el futuro. Empresarios hubo y habrá pese a que las familias actuales no dejen entrar a nadie en el negocio y periodistas que escriban de toros también, aunque a algún insensato le de por escribir lo que piensa y lo que piensa coincida con la realidad. Pero que haya niños y jóvenes que quieran ser toreros, me parece el acto de fe más increíble después de las apariciones de Lourdes. Yo les pediría al colectivo de toreros unión, ya se que es cosa imposible, pero es hora de que se pongan al frente de esto y den un paso al frente como lo dieron la pasada temporada, algunos de ellos, con los derechos de imagen y vayan todos a una. Para ello se necesita la separación de los poderes fácticos, no es posible que a las máximas figuras las apoderen los Chopertia, Matilla, Casas, Pagés,  los Chopera ni en eso son buenos... Los toreros para estar unidos necesitan ser independientes, pero la independencia conlleva muchos sacrificios y si no que se lo pregunten a toreros como Robleño, Alberto Aguilar, Sergio Aguilar, Morenito de Aranda, Urdiales, Fandiño, Mora, Leandro, Adáme... Compromiso, mucho compromiso se requiere por parte de los toreros y luego en la plaza ante el toro el que más chifle capaor.

Los ganaderos bastaría con que pusiesen puertas a sus ganaderías, ellos tienen el producto y ellos lo venden. No seré yo quien le diga a un ganadero la manera de seleccionar en el campo, pero cada vez veo más dudas en los tentaderos. La vaca que es excelente en la muleta y mediocre en el caballo se convierte en un caramelo apetitoso para el ganadero que en ocasiones se olvida de la verdadera bravura a la hora de aprobar o no a una futura madre y luego vienen los problemas, en forma de falta de casta, como en la mayoría de las tardes de San Isidro en la que apenas media docena de toros han mostrado su condición de bravo, predominando un toro venido a menos en el último tercio, soso, insulso y sin emoción que hace imposible lucimiento alguno y que transmite el tedio y el aburrimiento a los tendidos.

Los aficionados, asistimos día tras día al abuso constante sin apenas pestañear, sacando el abono de nuestra plaza, desplazándonos a cientos de kilómetros a presenciar una corrida determinada para ver a nuestro torero o nuestra ganadería preferida o simplemente un cartel interesante, nos juntamos en clubs y peñas taurinas, pagamos nuestro canal de toros o emisiones on line, viajamos al campo, compramos libros, preiódicos y revistas especializadas y últimamente asistimos a cursos de aficionados prácticos para, en algunos casos, soñar con ser capaces de pegar un mal muletazo a una becerra. Algunos desalmados se atreven a protestar en los tendidos. A mi en general la protesta me parece el mejor método de mostrar el desencanto de la afición, siempre y cuando dicha protesta sea respetuosa con el que se viste de luces. No incluyo dentro de las protestas el ¡Miau! con que se corean los pases a un toro que se considera mal presentado, para eso están las palmas de tango y si que echo en falta sobre todo en los tendidos de Madrid, sentencias como las que antaño dictaban voces representativas del tendido y que resumían el criterio general de los tendidos con cierto toque de ironía castiza pero siempre desde el respeto al que estaba delante del toro y el conocimiento profundo de la fiesta. Hoy en día eso se ha perdido y la protesta se resume en leves pitidos cuando el torero se encuentra descolocado, produciéndose la paradoja de que la mayoría de la gente que puebla los tendidos ni siquiera se entera si el diestro está bien o mal colocado y lo que de verdad le llega es que el torero sea capaz de pegarle el mayor número de pases en el menor tiempo posible, es decir que hoy en día prima la velocidad en deprimento del temple, da igual la ejecución siempre y cuando los pases sean ligados y rematados por arriba.... EN FIN.

Yo no se si a esto le queda mucho, poco o nada, si se muere o se ha muerto ya, pero lo que estoy seguro es que los que llevan décadas enriqueciéndose y mucho con este negocio, parece que tienen muy claro que la única forma de seguir llevándoselo a manos llenas es que el negocio siga igual y si es posible ya que está todo tan mal, que toreros y ganaderos ganen cada vez menos y las entradas cuesten un poquito más, proque si no todo el tinglado se desmoronará.... o lo que es lo mismo: LOS MUERTOS NO SE TOCAN, NENE.


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