miércoles, 29 de septiembre de 2010

ZAPATO DE ORO, ARNEDO 2ª DE FERIA

QUERER NO ES PODER

Ganas, ilusión, fe, coraje y valor, son cosas que los novilleros llevan a la plaza ya puestas desde el hotel cual si fuera el vestido de torear y como dice la copla, son cositas del querer. El temple, el dominio de las distancias, el arte y la torería se llevan dentro y deben surgir como un expontáneo sobre el ruedo, cuando ante tí se encuentra ese animal llamado toro que embiste a la franela con clase y con prontitud y que en cada viaje persigue los engaños con bravura y nobleza. Ayer se dio el caso del novillo encastado, noble y con clase, el segundo de la tarde de nombre pajarraco que le "tocó en suerte" a José Arévalo, que quiso pero no supo.
Arévalo lo recibio en el tercio con una larga cambiada que apenas tuvo repercusión en los tendidos, ya de pié se estiró a la verónica con gusto y compás. Tomó el novillo una vara en la que empujó. Con las banderillas estuvo vulgar en carreras más de recortador que de torero y clavando los tres pares a toro pasadísimo. Citó de lejos con la muleta, el novillo se venía con prontitud y el valenciano le recetó varias tandas de derechazos ligados y de mano baja pero sin demasiada conjunción y algo despegados. Por el izquierdo también se desplazaba el novillo con clase y Arévalo lo intentó pero se le notó menos cómodo y la faena se fue diluyendo de más a menos. Mató de media y estocada y cuando pensaba que la exigente afición de Arnedo pediría los máximos trofeos, se encontró con la cruda realidad de unos tendidos desentendidos de los que sólo recibió una merecida ovación por las ganas que demostro el novillero. En su segundo otro noble novillo de Piedraescrita estuvo animoso con el capote en un quite por caleresinas, fue pitado en banderillas tras un tercio algo extridente en el que clavó de dentro a fuera, al violín y unas cortas que rompió en el testud del novillo y que tuvo que clavar de una en una cual caballero rejoneador. Con la muleta volvió a evidenciar la falta de colocación, el mal manejo de la zurda y la falta de temple, acabó de rodillas y tras la estocada fue silenciada su labor. No gustó en general la actuación de José Arévalo en Arnedo pero a mí personalmente me gustaron sus ganas y con un poco de suerte y si consigue tener alguien a su lado que le encauce esas ganas hacia unos cánones más estilistas y más clásicos del toreo, creo que el chaval puede tener futuro, pero hoy por hoy en plazas como la de Arnedo hacen falta algo más que ganas para emocinar a los tendidos, no olvidemos que en juego está el prestigioso Zapato de Oro.

Abrió plaza Angelino de Arriaga que pechó con un primero noble pero muy soso en la muleta y se perdió en una faena demasiado larga y sin contenido, el cuarto requería una muleta experta que le tapara el continuo cabeceo a la hora del embroque pero el mexicano sólo fue capaz de gustarse en una tanda por el izquierdo toreando suave al natural. Aunque pasó desapercibido por Arnedo me gustaron sus formas a la hora de citar, con la muleta por delante.

A Víctor barrio sus dos novillos no le dieron la opción de poder, con su primero, un inválido que apenas se tenía en pié, apenas consiguió sacar una serie por el derecho a media altura y con el que cerraba plaza, un manso redomado que huía de los capotes y de los caballos, poco pudo hacer en un trasteo cercano a las tablan donde se refugió el novillo tras el tercio de banderillas y la extraordinaria brega de Carlos Ávila.




martes, 28 de septiembre de 2010

ZAPATO DE ORO, ARNEDO 1ª DE FERIA

SE DISIPAN LAS DUDAS


Comenzó el deseado paseillo de la primera del Zapato de Oro en el nuevo Arnedo Arena y se empezaron a disipar las dudas que nos tenían preocupados desde que la piqueta acabó con la vieja y coqueta plaza.

Al público le costó un poco ubicarse en sus nuevas localidades y habituarse a los nuevos, en algunos casos, compañeros de localidad, que llenaban más de la mitad de la palza (el aforo completo son 6.000) .

Tengo la impresión personal que en este nuevo coso, se va a torear mucho mejor que lo que se hacía en la vieja plaza. Los motivos, muy sencillos, la vieja plaza tenía un ruedo de unas dimensiones muy pequeñas en las que se hacía muy complicado desde poner al toro en suerte para picar hasta colocar banderillas y qué decir de las querencias que acusaban los animales en las faenas de muleta, prácticamente imposibles de tapar en unos novilleros que, aunque eran la "cabeza de camada" del escalafón novilleril, no controlaban todavía los terrenos ni las distancias.

En el nuevo Arnedo Arena, estos problemas, son más solventables que antes, ayer sin ir más lejos tuvimos una muestra con una novillada de la Quinta que en algunos pasajes recordó a aquélla ganadería que tantos trofeos se llevó de Arnedo por su bravura cuando el Juli todavía no le había echado el ojo. Hubo ejemplares extraordinarios en cuanto a juego y presencia como los encastados tercero y sexto y otros desorejables como el segundo, el cuarto si no se le hubiese machacado en el caballo y el quinto, que aunque fue un manso redomado y traidor que se hizo fuerte en cuanto se retiró el piquero, tenía un pitón derecho aceptable y con mucha importancia y transmisión, el peor el soso primero.


Damian Castaño tuvo el mejor lote de la tarde y presentó con fuerza su candidatura para llevarse el Zapato de Oro, a su primero lo toreó en los medios dándole distancia por el derecho y rematando bien con el de pecho pero la profundidad llegó por el izquierdo toreando al natural en dos series, la estocada caída le valió la primerea oreja. El que cerraba plaza embestía largo y con emoción desde salida y el salmantino lo templó con clase por el derecho, volvió a haber más conjunción al natural ligando y rematando atrás los pases y cerrando con el de pecho de pitón a rabo. Mató arriba y el público pidió los máximos trofeos que se quedaron en uno por decisión presidencial que yo alabo siempre y cuando mantenga su nivel de exigencia durante toda la feria.


El francés Thomas Duffau, dejó destellos con el capote en su primero, manejándolo con gusto y compás a la verónica, pecó a mi parecer de apocar al novillo acortando las distancias cuando éste requería perder un par de pasos para así embestir más alegre. En su segundo se encontró con un novillo reservón de salida en los capotes y huidizo de los caballos que cuando parecía que ya estaba picado desarrolló un genio peligroso e inesperado que desconcertó a novillero y cuadrillas. Duffau, se dobló con él de inicio e intentó torearlo por el derecho pero el novillo exigía demasiado y optó por el pitón izquierdo más fácil pero con menos importancia.


A Cristian Escribano le toco en suerte el peor lote, un primero soso y sin clase que salían con la cara alta de las series y un cuarto al que dieron demasiado castigo en el caballo, cosa que acusó posteriormente en la muleta, aun así Escribano fue capáz de sacarle algún natural lento al inicio de faena.


En resumen una buena novillada, con su puntito de casta y nobleza que en la vieja plaza se hubiese vuelto demasiado complicada para los novilleros, pero para bien o para mal ya estamos en el nuevo Arnedo Arena.

Plaza de toros de Arnedo, Arnedo Arena.

domingo, 26 de septiembre de 2010

PATA NEGRA Y GALLITO, DOS TOREROS EN LA RIBERA.

Buena tarde de toreo a caballo en la Ribera, únicamente empañada como el resto de la feria por el mal manejo de los aceros por parte de los caballeros rejoneadores.

Joao Moura dió una aténtica lección de toreo sobrio y sin alharacas, dejándose llegar mucho a los toros, dominando con maestría terrenos y querencias y clavando siempre con certeza en lo alto del morrillo, mató a la última siendo silenciada su labor.

Pablo Hermoso de Mendoza, cortó una oreja de su segundo, quebró con gusto sobre Van Gogh, pero fue con Pata Negra donde su faena llegó más a los tendidos, metido entre los pitones para clavar las cortas y rematar con Pirata en un par a dos manos.

Lo más torero de la tarde corrió a cargo del riojano Sergio Domínguez a lomos de Gallito, un castaño morcillo con más arte y valor que muchos de los de a pié que se visten de luces con el que clavó dos banderillas al quiebro batiendo con limpieza en la misma cara y saliendo con templanza y ligazón del embroque en cada una de ellas. Pinchó antes del rejonazo y paseó una oreja de gran peso en el epílogo de una feria matea en la que ni los de a pié ni los de a caballo fueron capaces de abrir la puerta grande de la Ribera.


Sergio Domínguez con Gallito en la Ribera.

sábado, 25 de septiembre de 2010

A CAL Y CANTO

Toros de Victoriano del Río justos de presencia y de fuerzas, alguno anovillado, nobles en general excepto 1º soso y 4º complicado.

Enrique Ponce: silencio y división de opiniones.
El Juli: oreja con fuerte petición y gran ovación.
Rubén Pinar: oreja y oreja.

Logroño, plaza de la Ribera 6º de abono, tres cuartos de entrada.

Cerrada a cal y canto, así es como ha permanecido la puerta grande de la plaza de la Ribera durante los seis festejos de a pié celebrados durante la feria Matea. Oportunidades hubo de haber derribado ese muro infranqueable, pero unas veces por la espada y otras como la de ayer por la seriedad de un palco que vela por la categoría de una plaza señera como la de Logroño y que en tiempos no muy lejanos estaba considerada de las principales de España, la deseada puerta quedó inédita.
Ayer en la ribera, los toros de Victoriano del Río, bajaron ligeramente el nivel de la feria en cuanto a presentación, derrochó nobleza en general menos el lote de Enrique Ponce primero soso y segundo complicado pero el resto totalmente desorejable.

A Ponce se le resiste Logroño y su puerta grande, ayer sorteó un lote de nulas posibilidades, con el complicado e incierto cuarto tuvo la decencia de intentarlo sin resultado alguno. Al que abría plaza se le pegó duró en los petos, llegó a la muleta soso y con peligro por el derecho, El de Chiva aguantó dos espelucnantes coladas antes de entrar a matar sin demasiada suerte.

Julian López sabe ya lo que es triunfar en Logroño, ha traspasado la puerta grande de la Ribera en varias ocasiones y quizá ayer lo hubiese vuelto a lograr de no ser por el infame bajonazo con el que despachó a su primero. A mi me gusta Julian cuando como ayer engancha al toro con la muleta plana, se lo lleva toreado y lo remata con un cambio de mano y un natural sobervio en una serie que hizo vibrar los tendidos y en otra también por el derecho templada y con mando, rematada con un cambiado por la espalda y un monumental pase de pecho de pitón a rabo, el toro se vino un poco abajo y El Juli optó por el efectismo metiéndose entre los pitones y aguantando estoico las embestidas del Victoriano. A su segundo literalmente no lo picó, en el primer encuentro, un ligero picotazo para marcar y en el segundo lo mismo, un trámite que cumplir, aun asi el toro llegó al último tercio con un molesto cabeceo y con las fuerzas justas, pero la sanadora muleta de Julián hizo que esos defectos pasaran desapercibidos impidiendo en todo momento que el toro se la tocase y colocando los engaños en el lugar exacto donde sabe que el toro va a embestir. Pinchó y perdió una oreja que ya tenía en su esportón.

Rubén Pinar a la postre fue el triunfador en cuanto a número de trofeos, cortó una en cada toro con dos faenas prácticamente similares. Su primero salía suelto de capotes y dió más vueltas al ruedo que el que pinta las rayas del tercio, pero al ponerle Pinar la muleta pareció centrarse y se entrego por completo a las labores de la lidia. Pinar comenzó firme con él templando y mandando en dos series por el derecho en las que le bajó los engaños, pero se empeñó en quedarse quieto para ligar los muletazos y a medida que el toro se iba apagando la faena del albaceteño fue perdiendo emoción, no lo vió claro por el izquierdo y acabó como le gusta al "gran público" de la Ribera con redondos invertidos y molinetes, alguno hasta de rodillas. En su segundo más de lo mismo, al toro le costaba un mundo humillar y Pinar lo llevó por el derecho a media altura hasta que empezó a protestar, pasó a la izquierda para ligar una tanda al natural rematada con un afarolado para volver al efectismo de los invertidos y los circulares. Tras la estocada se cobró otra oreja , que con las tres que cortó la temporada pasada suman cinco en la Ribera y sin apenas pegar un muletazo. Lo que hay que ver.



viernes, 24 de septiembre de 2010

PRÓXIMA ESTACIÓN ESPERANZA

Toros de Torrestrella bien presentados en general, manos y sosos salvo 3º y 4º nobles y con un puntito de casta, 5º inválido.

Diego Urdiales: silencio y silencio
El Fandi: Oreja con petición de la segunda y silencio.
El Cid: Silencio y silencio.

Logroño plaza de la Ribera, 5ª de abono más de media.

Discutíamos mi amigo el Monosabio y yo antes de la corrida sobre la importancia de ésta en el devenir de la temporada de Diego Urdiales, mi amigo con su uniforme de trabajo decía que la que de verdad importa es la de Madrid en la feria de Otoño, yo decía que sería bueno un triunfo rotundo con los Torrestrella para ir a las Ventas con un poco más de espectación. Al final como casi siempre le tengo que dar la razón a mi buén amigo y benefactor I.J. del Pino, aunque sea a toro pasado como las banderillas que ejecuta el Fandi. El Monosabio llevaba razón, la corrida importante es la de Madrid más que nada porque no nos queda otra, volverá a ser una porfía contra el destino, un tirar la moneda al aire y esperar que salga cara pero con la seguridad de que el que tira la moneda estará dispuesto a dar el paso al frente y plantarle cara a ése destino macabro que le rebaña la suerte en cada sorteo, que le escatima en los despachos los contratos que se ha ganado en los ruedos y que le resta importancia a faenas que con otros diestros sonarían a resurección. No nos queda otra, como decía Manu Chao, próxima estación esperanza.

Fandila "el Fandi" la temporada pasada estoqueó 110 corridas y en el cómputo general de su carrera está a punto de alcanzar los mil festejos. El de ayer en la Ribera podría decirse que es uno más en su bagaje, hay quien dice que le ha visto torear bien alguna vez y yo que soy creyente me lo creo pero que nadie trate de convencerme que lo que ayer el Fandi realizó en Logroño se puede denominar como toreo, tras las atléticas carreras en banderillas, destoreó a su primero en un continuo trasteo por alto y agarrándose a los lomos del animal, hasta cinco molinetes perpetró para comenzar unas series aceleradas sin temple ni conjunción y otros tres de rodillas antes de despachar al torrestrella con una estocada caída por la que obtuvo una oreja con petición de la segunda que gracias a la seriedad del palco que no a la de los tendidos no se consumó. A su segundo no lo quiso ni ver, qué le vería Fandila que no le vimos los demás, ¿quizá escondía tras su embestida un puntito de casta el toro? quizá pero Fandi optó por abreviar con su orejita en el bolsillo, una a cero y partido ganado.

Manuel Jesús el Cid, es el rey de los sorteos, acude a todos, pendiente de los lotes, del apartado y del enchiqueramiento de las reses y mete la mano en el sombrero para sacar la bolita de la suerte, que casi siempre le sale a su favor. Ayer se llevó un toro colorado que a todo el mundo gustaba por la mañana en los corrales, de nombre estudioso de 572 kilos estrecho de sienes y bien armado por delante, un toro con todas las echuras de embestir, pero la realidad le fue esquiva por una vez al de Salteras y el colorao resultó ser un inválido que hizo imposible el lucimiento de El Cid.A su primero le costo tiempo encontrarle el buen pitón derecho y sobre todo los terrenos en los que mejor embestía, más bien fue el toro el que le enseñó que en los medios embestía con más prontitud que en el tercio, Manuel Jesús consiguió en las postrimerías de la faena, un par de tandas por el derecho sin demasiada profundidad y la sensación que dejó es de que el toro estuvo por encima del torero.

El primero de diego Urdiales, cantó demasiado pronto sus nulas cualidades y en la primera serie por el pitón izquierdo buscó el refugio de las tablas, Urdiales lo intentó en los medios pero de nada sirvió, el manso Torrestrella no quería batalla. Su segundo llegó al último tercio encogido y desfondado y con la lengua fuera, como si se hubiese corrido una media maratón. Diego lo volvió a intentar pero el marmolillo apenas pasaba en cada lance y el arnedano le dió matarile y a pensar en el horizonte cercano del otoño venteño.


jueves, 23 de septiembre de 2010

SIN RECURSOS YO Y LEANDRO

Dos toros despuntados para rejones de Fermín Boorquez, bien presentados y de escaso juego.
Cuatro de Fuente Ymbro correctos de presentación, mansos y descastados en general excepto el primero de lidia ordinaria noble.

Pablo Hermoso de Mendoza: silencio y pitos.
Leandro: palmas y silencio.
Daniel Luque: silencio y silencio.

Logroño, plaza de toros de La Ribera 4ª de abono, menos de tres cuartos de entrada.

Hay perfumes que te atrapan, que te embriagan, que te hacen evocar una realidad ficticia y alucinógena y desatan en tu ser un tsunami sensorial de tal calibre que caes rendido ante su olor, rezumando aromas de placer difíciles de controlar. Existen también perfumes agrestes que al primer contacto con nuestras pituitarias, son capaces de taladrarte el hipotálamo por su extridencia y su química que te agrede profundamente los sentidos y en vez de estimularlos los van adormeciendo a medida que sus fragancias se apoderan de tu atmósfera.

Ayer en la Ribera me sucedió algo parecido, unos cuerpos volátiles en forma de perfume barato, mezcla de rosas marchitas y pachuli, se apoderaron de mi ser nada más comenzar el primer acto de la corrida (pa un día que no me trago la nicotina de Isidro) y me siguieron golpeando como un guante de boxeo a medida que ésta iba transcuriendo. Podía haber optado cual buen lidiador por cambiar los terrenos del cuatro y huir de la amenaza pero entre el sopor de la tarde bajo la cubierta y el nivel de apamplamiento en que me encontraba me vi sin recursos para solventar la papeleta.
Sin recursos también vi ayer a Leandro, desconozco si por el mismo motivo que yo, si fuese así queda perdonado, pero lo cierto es que ayer se le vió poco ambicioso con su primero, un noble Fuente Ymbro que embestía algo rebrincado pero que derrochaba nobleza por ambos pitones, el vallisoletano lo intentó al natural pero sin llegar a colocarse en el sitio que exigía el animal.
En su segundo oponente Leandro mejoró su colocación pero el toro manso y soso carecía del fondo necesario para facilitar el lucimiento.
Daniel Luque se encontró con dos toros de semejente condición, mansos, sosos y tirando a descastados, lo intentó el sevillano pero sin ningún lucimiento.

La noticia de la tarde la protagonizó Pablo Hermoso de Mendoza inédito en sus dos actuaciones y con escasos momentos de lucidez debido en gran parte a la mala condición de los astados de Fermín Boorquez y al mal manejo de los rejones de muerte del Estellés.


miércoles, 22 de septiembre de 2010

REINVENTANDO A EL JULI

Toros de Núñez del Cuvillo, correctos de presentación, nobles en general destacaron 4ª con clase y 5º encastadito.
El Tato: silencio y saludos.
El Juli: Ovación y oreja.
Talavante: silencio y silencio.

Logroño, plaza de toros de la Ribera, 3ª de abono, más de media entrada.

Podría decir que la corrida de ayer fue mala, pero sería incierto, podría decir que fue buena, pero faltaría a la verdad, no fue mansa ni fue brava ni encastada ni descastada, tuvo la virtud de la movilidad y la nobleza, hubo algún toro sosote como el primero de el Juli del que dicen que se ha reinventado. A mi personalmente no me parece que el Juli se haya reinventado en nada, para mi las maneras de torear de Julián López me siguen pareciendo las mismas que cuando se soplaba el flequillo y ponía banderillas, siempre ha tenido una gran capacidad e inteligencia para encontrarles a todos los toros el sitio y las distancias adecuadas para hacerles embestir, otra cosa son las formas, mis gustos taurófilos disienten mucho de la tauromaquia de el Juli pero no le negaré que con los años ha ganado en profundidad y compromiso.

Ayer en la Ribera como muchos otros San Mateos, volvió ha hacer gala de sus conocimientos templando a un Cuvillo noble pero sin demasiada emoción que iba y venía y al que Julián toreró en varias series por el derecho tapándole mucho los defectos y consiguiendo que no le tocase la muleta en ningún momento.
El quinto fue un toro que murió como los bravos, resistiéndose a su abocado final en el centro del ruedo y al que Julián cuajó por el pitón derecho en tandas largas y poderosas pero que por el izquierdo no quiso ni ver tras una tanda en la que el Cuvillo demostró su genio arrollador, abrevió el Juli cuando al toro todavía le quedaban un par de tandas y tras el bajonazo al Julipié, paseó una oreja. El público solicitó la vuelta al ruedo para el Cuvillo más por su expectacular lucha contra su destino que por su juego durante la lidia.

A Talavante se le vió voluntarioso con su primero, un sobrero de casi seis años mansote que tenía un molesto cabeceo en las telas, su faena al que cerraba plaza, otro toro de casi seis tacos, noble y con clase, careció de la suficiente emoción como para calentar unos tendidos bullangueros que despertaron finalizando el trasteo con unas deslabazadas manoletinas más coreadas que cualquier natural profundo y de mano baja que pudieran firmar Urdiales o Sergio Aguilar.

El Tato se reencontraba con la plaza de Logroño donde en alguna ocasión se le vió torear bien. Ayer apuntó cosas en el cuarto sobre todo en una tanda algo despatarrado por el pitón derecho ante un toro noble y con clase, gustaron los excelentes pases de pecho de pitón a rabo , pero en general se le vió desconfiado e incapaz de hacer frente a las escasas dificultades que le plantearon sus oponentes.


martes, 21 de septiembre de 2010

LUCES BAJO LA CUBIERTA

Toros del Pilar, bien presentados y de buen juego en general, destacaron 3º encastado y 6º noble y con clase, 2º complicado con casta, 1º soso pero noble, 4º soso, parado, 5ºmanso con peligro.

Morante de la Puebla: oreja y pitos.
Diego Urdiales: ovación y gran ovación.
El Cid, que sustituía a Cayetano: oreja y oreja.

Logroño, Plaza de toros de la Ribera 2ª de abona, tres cuartos de entrada.

La luz es muy agradable para los ojos cuando no te ciega. (Amos Oz)

La cubierta cerrada de la Ribera filtraba la luz de una tarde gris y plomiza como los cárdenos Albaserradas del día anterior, pero a medida que iban saliendo por chiqueros los astados del Pilar, colaboradores en la primera parte del festejo, la cubierta fue abriéndose poco a poco para dejar pasar de adentro a fuera las distintas luces que surgían sobre el ruedo logroñés.

La luz de Morante surge de su propio ser, su marcada personalidad hace que la torería inunde el paseillo como un halo en el que en vez de cuadrilla, llevase consigo las musas de la tauromaquia, y ayer en Logroño se hizo feaciente, no lo de las musas que alguna hubo sino lo de la cuadrilla, que poco le ayudó en su primero con una lidia penosa que pudo acusar el toro en el último tercio y con un mal tercio de varas en su segundo con un puyazo en las costillas que no ayudó en absoluto a la ya de por sí condición del animal. Dejó Morante el sabor de una faena intermitente al que abría plaza, un toro noble que se desplazaba por el derecho, el de La Puebla lo toreó con gusto pero por el izquierdo no fue capaz de hacer subir el tono de la faena con continuos toques de la muleta, aun así tras una eficaz estocada el público le premió con la primera oreja de la feria, en el tercero de la tarde tras comprobar que el astado ni humillaba ni tenía ganas de embestir, optó por acortar, cosa que no todo el mundo supo comprender.
La luz de Diego Urdiales es más una luz interior, personal y callada que no todo el mundo es capaz de apreciar pero tan pura y cristalina como su alma de torero. Un alma que ayer quedó partida por los aceros. Un alma que ayer se volvió a colocar en el sitio donde embisten los toros y cuajó al segundo de latarde por la derecha con pases largos y ligados, por el pitón izquierdo el de El Pilar embestía con demasiado motor y el arnedano lo consiguió templar robándole un par de naturales ce calidad,terminó faena volviendo a la diestra y ligando una serie en redondo que acabó de calentar los tendidos que ya se relamían con las dos orejas pero los aceros jugaron una mala pasada de Diego y le privaron de la puerta grande. Su segundo era un barrabás que se le lanzaba al pecho en cada lance y con el que Urdiales estuvo muy firme y valiente intentando en todo momento sacarle lo que no tenía, el toroo no humillaba por ningún pitón pero le sobraba genio para perseguir al torero en vez de la muleta. Lo pinchó y tras una estocada volvió el calvario de los descabellos.

A Manuel Jesús El Cid lo de la luz parece perseguirle durante todo el año, tras una temporadas opacas en las que el sevillano no veia la luz al final del tunel, en esta parece que se esta reencontrando con su propio ser, ayer en Logroño tuvo la suerte de cara en el sorteo, tocándole en suerte el mejor lote de la tarde, su primero se venía de largo y El Cid lo llamó sin provaturas desde los medios y comenzó a torear en redondo, bajó la mano el Cid y el toro respondía, le faltó algo de emoción a la faena y profundidad pero hubo naturales de calidad que hacen pensar en la luz definitiva del de Salteras. El que cerraba plaza algo sosote pero con la virtud de humillar y con las fuerzas escasas tuvo la suerte de toparse con la templada muleta de Manuel Jesús que sin obligarle demasiado le fue ligando una faena pulcra y pausada con luces de torería y naturales de algodón.

lunes, 20 de septiembre de 2010

LOGROÑO SOCIAL CLUB

toros de José Escolar bien presentados en general,1º sin raza, 2ºnoble, 3º complicado4º soso y descastado, 5º complicado y 6º encastadito.
El Fundi: silencio y silencio
Sergio Aguilar: vuelta y pitos
Alberto Aguilar: silencio y silencio.

Logroño, Feria de San Mateo, 1ª de abono, media entrada en tarde agradable.
La feria de San Mateo en Logroño fué durante muchos años una de las ferias más importantes de España, el toro que salía por los chiqueros de la antigüa plaza de la Manzanera tenía un trapío y una importancia similar al que se lidiaba en plazas como la de Madrid o Bilbao si no más y la afición de Logroño tenía fama de ser una de las más exigentes del panorama nacional. La prensa riojana luchó durante muchas décadas con su inquebrantable independencia para que su feria no decallese en cuanto a sus valores, peleó por la suerte de varas, por la variedad de encastes y por la integridad de los toros que saltaban a la arena. A la feria Matea acudían aficionados de toda España, de Francia e incluso de América deseosos de ver el toro en su máxima expresión. Las broncas en la Manzanera eran monumentales, la afición protestaba toros, protestaba toreros, banderilleros, picadores e incluso al vendedor de cervezas, siempre con su debido respeto pero también premiaba la buena presentación de los astados, los pares de banderillas de poder a poder, los puyazos en todo lo alto, los quites y las faenas con torería.
Logroño fue feudo de Victorinos, Miuras, Pablo Romeros, Joaquín Buendías, Cebada Gagos..... qué tiempos aquéllos.

Ayer, primera de abano en el coso de la Ribera, la afición de Logroño, bueno la que queda, apenas llenaba la mitad del aforo de la cubierta para ver una corrida de José Escolar, excelentemente presentada con un par de toros expectaculares en cuanto a su trapío pero de juego desigual que se emplearon casi todos en los caballos aunque sin llegar a meter la cara abajo en el peto salvo el quinto, complicados en banderillas, midiendo mucho y cortando terreno en cada intento de los de plata.
El peor lote se lo llevó el Fundi con un primero desrazado que en las primeras tandas parecía que tomaba la muleta pero que apenas se vió sometido no quiso saber nada de la muleta del torero, su segundo soso y descastado no tenía como virtud el humillar y se paró enseguida.

A Sergio Aguilar le tocó en suerte el toro más toreable del encierro, el segundo de la tarde, Aguilar supo templarlo por el izquierdo hasta lograr varios naturales largos y de calidad, le faltó algo de ligazón por el derecho el toro tenía menos recorrido y por ahí la faena bajó de tono, el quinto fué un toro complicado al que Aguilar no le supo encontrar las distancias y se perdió en un mar de dudas sin apenas robarle un muletazo.

El primero de Alberto Aguilar, llegó a la muleta con una embestida incierta por ambos pitones, midiendo mucho al torero y embistiendo a tornillazos, la faena de muleta al que cerraba plaza tuvo momentos de emoción , Alberto se empeñó en torearlo por el pitón izquierdo por el que el toro presentaba menos dificultades pero humillaba menos, por el derecho el toro tenía más transmisión pero había que ser capaz de bajarle la muleta, aun así el madrileño consiguó algún muletazo meritorio que llegó a calar en los tendidos pero volvió a la zurda y la faena no llegó a calar en los tendidos.

A día de hoy en Logroño, bajo la cubierta de la Ribera, apenas quedan aficionados que sepan apreciar las virtudes y defectos de una corrida como la de hoy incluyéndome yo mismo. La feria Matea se ha convertido en un acto social en el que el público se cachondea de los banderilleros que las pasan canutas ante una alimaña, que pitan a un peón que pone correctamente al toro en el caballo, que aplauden una suerte de varas mal ejecutada y que apenas se enteran de que un torero ha pegado un pedazo de natural profundo y largo, un público que no para de murmurar durante toda la faena de muleta y que transita por los pasillos y escaleras sin ningún respeto hacia el que se encuentra en el ruedo, un público que apenas protesta a no ser algo claramente escandaloso y que ha sucumbido a la comodidad de una butaca de tendido con fácil acceso al bar o al lujo de los palcos a pié de callejón.
Es una lástima ver aficionados que definitivamente han bajado los brazos incapaces ya de reeducar a una afición que ya hace tiempo que no existe.


Antigüa plaza de toros de la Manzanera inaugurada en 1915

jueves, 16 de septiembre de 2010

LAS FAENAS A URDIALES

Artículo publicado en el portal taurino Burladero.com por Daniel Hernanz

LA FAENA DE URDIALES

Hay faenas calladas, o secretas dicen, y otras que no deberían serlo y lo son. Las que, pese a aflorar en plazas de categoría y con un toro de ídem, se pierden por las orejas del compañero, por la mala espada, por públicos que sienten en sueco o simplemente por el día de la semana. Que encima hay que ser oportuno y evitar quedar enterrado entre los escombros de fechas tan taurinas como las de la Virgen de septiembre, con toros hasta debajo de las piedras.

La faena de Urdiales en Arles no cayó en domingo sino en viernes y fue víctima de todo un poco. El zarpazo del "consentido francés" Alberto Aguilar la empujó fuera del titular. Un golpe de descabello y el terremoto informativo de sábado y domingo, la sacaron de la circulación antes del lunes. Pero el vídeo, que tampoco es el algodón del anuncio, no engaña en este caso. Basta un minuto para advertir su categoría y no dejarla morir de hoy para mañana.

De Urdiales, en su día y por su orden, me llamaron la atención dos cosas: su aptitud para indultar aquel Victorino "de Logroño" desde la casi absoluta inactividad y la entidad de algunos de sus convencidos partidarios, nada sospechosos de ir por ahí despilfarrando adjetivos ni soplando nucas. Y aunque la faena de Arles no pasará a la Historia, porque fuera de ferias contadas es la estadística quien la escribe, queda al alcance de muy pocos. Por supuesto, "figuras" incluidas.

Puestos en cuarentena los toreros que necesitan un toro que se mueva, que no pare de menearse esperando que el guión lo ponga y lo sostenga el animal todo el tiempo, el de La Quinta que cuajó Diego valió poco. Ni se paró ni se movió. Una cosa difusa, molestita al principio, desentendida luego. Ese toro medio de Santa Coloma por el que nadie se parte la camisa. En frente, el arsenal técnico del riojano fue sobresaliente, tan exquisito y poco protagonista como imprescindible y bien traído. Impropio de un torero de duras al que habrán intentado endosar a menudo la venenosa etiqueta de "especialista". Su suerte, es la clase que lo salva y lo promociona. En Arles, en Bilbao con la corrida del Puerto que preparó en tres horas o en Madrid con aquellos toros de Carmen Segovia.

Lo de Arles fue caviar hasta el postre, donde sirvió el torero sabrosísimos molinetes, trascendiendo el recurso y el trallazo, mimando la forma de entrar y salir del toro, de contar la historia. Toreando, en definitiva. Pero me da que el de Arnedo no mea colonia, ni encadena rancios abolengos en su apellido ni luce esa media melenita que abre los carteles artistas. Su primera tarde en Logroño, con la corrida de El Pilar y colocado entre los dos toreros de Curro Vázquez, no debe entenderse como una concesión localista. Al contrario, parece un buen precedente.

Natural en tres tiempos de Diego Urdiales en Bilbao ante un Victorino captado por la cámara de Carmelo Bayo.

lunes, 13 de septiembre de 2010

SOY CREYENTE

Creo en la fiesta de los toros en todas sus expresiones, la cultural, la artística, la de emoción, la de pasión, la de riesgo, la de plaza de primera o la de talanqueras, la de ciudad o la de pueblo.

Creo en los toreros que se visten de luces, en los picadores y banderilleros, creo en los ganaderos, en los veterinarios y en los apoderados, creo en las empresas, en los críticos taurinos, en los delegados gubernativos y hasta en los reventas.

Creo en los aficionados que protestan por la invalidez de un toro y también en los que claman por la cicatería de un palco presidencial al no conceder los máximos trofeos, creo en las corridas de toros, en las novilladas y en los festejos sin picadores, creo en las escuelas taurinas y en los maletillas que hacen tapia en los tentaderos.

Ayer presencié en la localidad Navarra de Peralta una novillada de las que le devuelven a uno la ilusión y la pasión que en algunos momentos se ve zarandeada y amenazada por las injusticias de algunos personajes que entre todos deberíamos expulsar del orbe taurino.

Saltaron al ruedo seis novillos de la ganadería Hermanos Cambronell de Salamanca, procedencia Juan Pedro Domeq, Carlos Núñez y Torrestrella, de excelente presentación y variedad de pelajes, colorados, sardos, ensabanados , salineros y negros, la mayoría cumplieron en el caballo metiendo los riñones en el peto y aguantando puyazos largos y dañinos sin blandear en ningún momento, se crecieron casi todos en banderillas y mostraron casta y nobleza en las muletas de sus oponentes, Arturo Saldívar, El Nico y Esaú Fernández, el mexicano Saldívar hizo gala de su buena colocación ante su primero que tenía una embestida bonacible cortando una oreja con petición de la segunda, pero en su segundo se perdió en intentos, incapaz de rematar los muletazos por abajo que era lo que le exigía el burel. El Nico tuvo en suerte el mejor lote de la tarde y no lo supo aprovechar por su mala colocación y el mal manejo de las distancias. Esaú Fernandez se empeñó en torear por el derecho a su primero cuando quizá por el pitón izquierdo el novillo tenía mejor recorrido, en el que cerraba plaza cortó un apéndice gracias a un toreo encimista pero poco profundo. Deberá de mejorar Esaú mucho la actuación de Peralta si quiere en la próxima feria de Arnedo revalidar el Zapato de Oro que ganó en 2009.

Ganaron la partida con creces los novillos a los novilleros, pero hay que comprender que todavía están formándose en esta profesión y que si son capaces de aprender de sus erores puede que un día se anuncien en los carteles de las grandes ferias, pero para eso tienen que tener a alguien a su lado que sea capaz al mismo tiempo de elogiar sus virtudes y corregir sus defectos, asi es la fiesta en la que creo con su pureza y su verdad y por eso, me considero creyente, porque creo que la pureza y la verdad existen.